El edificio donde funciona la cárcel distrital de mujeres desde el pasado 22 de diciembre en el municipio de Turbaco, presenta serios problemas en sus servicios públicos básicos como agua y luz. De acuerdo con lo informado por su directora, Mercedes García Escallón, quien el primero de enero recibió el establecimiento con varias dificultades y sin condiciones óptimas.

La funcionaria advierte que la situación es bastante crítica, debido a que un centro penitenciario sin estos servicios, atenta contra los derechos fundamentales de las mujeres privadas de la libertad y el normal desarrollo de las labores de quienes trabajan en el lugar.

“En la cárcel no estamos teniendo un servicio de luz eficiente ni eficaz, lo que hace que no tengamos condiciones de trabajo dignas, la luz está llegando de manera parcial y no en todos los pisos, por su parte el agua corre por motobomba y llega por tanque elevado, eso quiere decir que si no hay luz, no hay agua”, afirma Mercedes García.

Soluciones al problema

Los dueños del establecimiento han estado abiertos al diálogo y se encuentran trabajando sin pausa para solucionar esta problemática, mientras los funcionarios y las mujeres de la cárcel esperan tener un servicio óptimo en el menor tiempo posible.

“Estamos en un proceso de diagnóstico de los problemas principales, pero al mismo tiempo, dando solución a cada uno de los temas que puedan alterar la seguridad y los derechos fundamentales de todas las personas que se encuentran en el centro penitenciario”, sostiene la directora.

Estas adecuaciones fueron sugeridas por la Unidad de Servicios Penitenciarios y Carcelarios, USPEC, en el documento entregado en marzo del año anterior al saliente alcalde, Pedrito Pereira, donde establecen unas recomendaciones técnicas para la seguridad y para los mínimos de infraestructura requeridos.