La supermodelo alemana, conocida como la «reina de Halloween», celebró los 25 años de su tradicional fiesta en Nueva York con uno de sus disfraces más extravagantes. Su transformación necesitó meses de preparación, efectos especiales y varias horas de maquillaje.
La modelo y presentadora alemana Heidi Klum volvió a convertirse en una de las protagonistas de Halloween. A sus 53 años, sorprendió al público al aparecer disfrazada de una gigantesca mano humana amputada, con uñas rojas, sangre falsa y tendones expuestos. La transformación fue presentada durante su tradicional fiesta del 31 de octubre de 2026 en Nueva York, donde celebró la edición número 25 de uno de los eventos más reconocidos de esta festividad.
Lejos de elegir un personaje de terror convencional, Klum decidió convertirse en una reproducción de su propia mano izquierda. El disfraz, de casi dos metros de altura, ocultaba prácticamente todo su cuerpo y dejaba visibles únicamente sus ojos y su boca. El resultado llamó la atención de los asistentes y de miles de usuarios en redes sociales, donde circularon imágenes y videos de su llegada a la celebración.
La aparición tuvo lugar en el restaurante Cathédrale de Nueva York, escenario que reunió a celebridades, actores, modelos e invitados con elaborados atuendos. Para completar su caracterización, la presentadora estuvo acompañada por asistentes vestidos con trajes de protección manchados de sangre falsa, mientras ella realizaba movimientos y gestos que reforzaban la apariencia de una mano humana cercenada.
Una transformación que necesitó meses de trabajo
Detrás del impactante disfraz estuvo el especialista en maquillaje y efectos especiales Mike Marino, quien ha colaborado con Klum en varias de sus caracterizaciones más recordadas. La elaboración de la estructura requirió meses de trabajo, mientras que el proceso para colocar el traje y completar el maquillaje tomó entre cinco y seis horas el día de la celebración.
El diseño incluyó detalles que reproducían las características de la mano izquierda de la modelo, como las líneas de la palma, las venas, los anillos de compromiso y matrimonio y un tatuaje con el nombre de su esposo, el músico Tom Kaulitz, integrante de la banda Tokio Hotel.
La idea surgió en 2025, cuando Klum observó su propia mano y comenzó a imaginar cómo podría introducir su cuerpo dentro de una versión gigante. Lo que inicialmente parecía una ocurrencia terminó convirtiéndose en un proyecto de efectos especiales que exigió resolver dificultades relacionadas con el tamaño, el peso y la movilidad del disfraz.
La modelo explicó que una de las mayores complicaciones fue soportar el peso de la estructura. Incluso, el tamaño de la pieza dificultó su transporte y obligó al equipo de producción a utilizar un vehículo de carga para trasladarla hasta el lugar del evento.
Durante las horas previas a la fiesta, Klum compartió en sus redes sociales imágenes del proceso de maquillaje, prótesis ensangrentadas y otros detalles que despertaron la curiosidad de sus seguidores. Sin embargo, mantuvo en secreto el concepto completo hasta su aparición oficial.
Su esposo no pudo acompañarla, pero estuvo presente en el disfraz
Otro de los detalles que llamó la atención fue la ausencia de Tom Kaulitz, quien habitualmente acompaña a Klum con disfraces que complementan sus transformaciones. En esta ocasión, el músico no pudo asistir porque se encontraba de gira en Alemania.
A pesar de ello, la modelo decidió incluir referencias a su esposo en la gigantesca mano. Además de reproducir sus anillos, incorporó el tatuaje con el nombre de Tom, ubicado en uno de sus dedos.
La celebración también contó con la participación de familiares de Klum, incluida su hija Leni, quien apareció caracterizada como Miss Piggy. Entre los invitados estuvieron los actores Kyle MacLachlan y Neil Patrick Harris, quien asistió junto a su esposo David Burtka con una caracterización inspirada en las gemelas de la película El resplandor.
La fiesta se ha convertido en una tradición dentro del mundo del entretenimiento, tanto por la presencia de celebridades como por la expectativa que generan los disfraces de su anfitriona.
De gusano gigante a mano amputada: los disfraces que hicieron famosa a Heidi Klum
Desde que comenzó a organizar sus fiestas de Halloween en el año 2000, Heidi Klum ha construido una reputación internacional por sus transformaciones. Su objetivo ha sido presentar cada año una caracterización diferente, con una producción que combina maquillaje profesional, prótesis, vestuario y efectos especiales.
Uno de sus disfraces más recordados fue el de un gusano gigante en 2022, cuando apareció completamente cubierta por una estructura que apenas le permitía desplazarse. La imagen se volvió viral por su aspecto inusual y por la dificultad que representaba moverse dentro del traje.
En 2023 sorprendió al convertirse en un pavo real, utilizando a un grupo de artistas para representar las plumas del animal. Posteriormente, en 2024, apareció caracterizada como E.T., el extraterrestre de la famosa película de Steven Spielberg.
Para Halloween de 2025 eligió convertirse en Medusa, la criatura de la mitología griega, con serpientes en la cabeza y una extensa cola. Su esposo la acompañó vestido como un guerrero convertido en piedra.
Estas transformaciones han convertido a Klum en una figura habitual de las celebraciones de Halloween y han consolidado su apodo de «reina de Halloween», gracias al nivel de producción de sus disfraces y a la atención mediática que generan.
La edición de 2026 tuvo un significado especial por los 25 años de su fiesta, una tradición que solo se interrumpió en 2020 y 2021 debido a la pandemia de COVID-19.
Con su nueva transformación, la modelo demostró que todavía encuentra maneras de sorprender al público. Su gigantesca mano amputada se convirtió en uno de los disfraces más comentados de Halloween 2026 y volvió a situar su celebración entre los acontecimientos más destacados del entretenimiento internacional.











