La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció la destitución de Vladimir Padrino López como ministro de Defensa, poniendo fin a más de una década en uno de los cargos más influyentes del país.
La salida de Padrino representa uno de los cambios más significativos dentro del aparato militar venezolano en los últimos años, especialmente tras la captura del expresidente Nicolás Maduro en enero de 2026.
Rodríguez agradeció públicamente la lealtad y el servicio del general, quien respondió destacando que fue “el mayor honor de su vida” servir al país desde las filas militares.
Nuevo ministro de Defensa
En reemplazo de Padrino fue designado el general Gustavo González López, una figura cercana al poder que ya había ocupado cargos clave en inteligencia y seguridad, incluyendo la contrainteligencia militar.
El movimiento forma parte de una reestructuración más amplia del gabinete, que también incluyó cambios en áreas como energía, transporte y vivienda, en un intento por consolidar el control político y militar del gobierno interino.
¿Quién era Vladimir Padrino?
Padrino López, de 62 años, fue una de las figuras más influyentes del chavismo. Asumió el Ministerio de Defensa en 2014 y desde entonces se convirtió en un actor clave para mantener la lealtad de las Fuerzas Armadas al gobierno.
Durante el mandato de Maduro, su papel fue fundamental para sostener la estructura de poder, alineando a los militares y evitando fracturas internas en un contexto de crisis política y económica.
Además de su rol militar, acumuló poder en áreas estratégicas del Estado, con influencia en sectores como alimentos, puertos y seguridad nacional.
Controversias y cuestionamientos
La gestión de Padrino estuvo marcada por múltiples críticas y denuncias internacionales relacionadas con violaciones de derechos humanos y presunta corrupción dentro del aparato estatal.
También fue señalado como uno de los principales responsables de la creciente politización de las Fuerzas Armadas, que adoptaron consignas ideológicas asociadas al chavismo.
Un cambio clave en el poder militar
La salida de Padrino ocurre en medio de una etapa de transición política en Venezuela, en la que el nuevo gobierno busca reorganizar el alto mando y fortalecer su control sobre las instituciones.
Analistas consideran que este relevo no solo responde a ajustes internos, sino también a presiones internacionales y a la necesidad de redefinir el equilibrio de poder tras la caída de Maduro.











