Colombia inauguró oficialmente su embajada en Jerusalén este miércoles 14 de octubre de 2026, en una ceremonia que reunió a los ministros de Relaciones Exteriores de ambos países y que representa un cambio significativo en la política exterior colombiana.
El acto fue encabezado por el canciller colombiano, Omar Bula Escobar, y su homólogo israelí, Gideon Sa’ar, quienes destacaron la importancia de fortalecer los vínculos diplomáticos, comerciales y de cooperación entre las dos naciones.
La decisión, impulsada por el presidente Abelardo de la Espriella, cumple una de sus promesas de campaña y marca un distanciamiento frente a la política adoptada por el anterior Gobierno de Gustavo Petro, que rompió relaciones diplomáticas con Israel en 2024 debido a la ofensiva militar en la Franja de Gaza.
Con esta apertura, Colombia se convierte en uno de los pocos países que mantienen su representación diplomática en Jerusalén, una ciudad cuyo estatus continúa siendo motivo de controversia internacional.
Colombia inauguró su embajada en Jerusalén con presencia de ambos cancilleres
La ceremonia oficial contó con la participación del ministro de Relaciones Exteriores de Colombia, Omar Bula, y del canciller israelí, Gideon Sa’ar.
Durante el evento, los representantes de ambos gobiernos destacaron que la apertura constituye un paso importante hacia la consolidación de las relaciones bilaterales.
El canciller colombiano señaló que la nueva sede diplomática permitirá fortalecer la confianza entre los dos países y avanzar en proyectos de interés común.
“Hoy, con la apertura de la Embajada de Colombia en Jerusalén, damos un paso concreto hacia la restauración de nuestras relaciones diplomáticas”, expresó Bula durante la ceremonia.
El funcionario también destacó la importancia de recuperar los canales de diálogo político y promover iniciativas conjuntas que beneficien a los ciudadanos de ambas naciones.
La embajada estará bajo la dirección de Tania Gilinski, designada para representar los intereses colombianos en Israel y acompañar el desarrollo de la nueva agenda bilateral.
Abelardo de la Espriella cumple una de sus promesas de campaña
La inauguración representa el cumplimiento de uno de los compromisos anunciados por el presidente Abelardo de la Espriella antes de llegar a la Casa de Nariño.
Durante su campaña, el mandatario manifestó su intención de restablecer plenamente las relaciones con Israel y trasladar la representación diplomática colombiana a Jerusalén.
El canciller israelí Gideon Sa’ar recordó que había conversado sobre esa propuesta con De la Espriella durante un encuentro celebrado en Buenos Aires, en noviembre de 2025.
Según relató, el entonces candidato aseguró que, si llegaba a la Presidencia, realizaría el traslado de la embajada.
Tras la inauguración, Sa’ar agradeció al mandatario colombiano por cumplir su compromiso y calificó la jornada como un acontecimiento histórico para las relaciones entre ambos países.
La apertura se produjo apenas dos meses después de que el nuevo Gobierno asumiera funciones.
Un cambio frente a las decisiones del Gobierno Petro
La nueva sede diplomática representa un giro en la relación entre Colombia e Israel.
En mayo de 2024, el entonces presidente Gustavo Petro anunció la ruptura de relaciones diplomáticas con Israel como respuesta a las operaciones militares desarrolladas en la Franja de Gaza.
El exmandatario cuestionó reiteradamente las acciones del Gobierno israelí y denunció las consecuencias humanitarias del conflicto sobre la población palestina.
La decisión produjo un distanciamiento entre los dos países, que anteriormente habían mantenido relaciones en áreas como seguridad, defensa, comercio y tecnología.
Con la llegada de Abelardo de la Espriella a la Presidencia, Colombia inició un proceso de acercamiento con Israel.
Las relaciones diplomáticas fueron restablecidas formalmente en agosto de 2026 y, posteriormente, ambos gobiernos avanzaron en la recuperación de mecanismos de cooperación.
La inauguración de la embajada en Jerusalén constituye uno de los resultados más visibles de ese proceso.
¿Por qué es tan importante abrir una embajada en Jerusalén?
La ubicación de la nueva sede diplomática tiene un significado político que va más allá de las relaciones entre Colombia e Israel.
Jerusalén es considerada por Israel como su capital, pero su estatus constituye uno de los asuntos más sensibles del conflicto israelí-palestino.
Israel controla Jerusalén Oriental desde 1967 y posteriormente extendió su legislación sobre ese territorio, una anexión que no es reconocida por la mayor parte de la comunidad internacional.
Los palestinos aspiran a que Jerusalén Oriental sea la capital de un futuro Estado palestino.
Por esta razón, numerosos países mantienen sus embajadas en Tel Aviv y consideran que el estatus definitivo de Jerusalén debe resolverse mediante acuerdos políticos.
La decisión colombiana de establecer su embajada en esa ciudad representa, por tanto, una posición diplomática de especial relevancia.
Con la apertura, Colombia pasó a integrar un grupo reducido de diez países con embajada en Jerusalén, entre ellos Estados Unidos.
Israel celebra la decisión de Colombia
El canciller Gideon Sa’ar destacó la apertura como un avance en el reconocimiento internacional de Jerusalén como capital israelí.
Durante la ceremonia, el funcionario agradeció al Gobierno colombiano por su decisión y resaltó la rapidez con la que se concretó el traslado.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, también participó en los actos conmemorativos y elogió al presidente Abelardo de la Espriella.
Netanyahu manifestó su interés en fortalecer la cooperación bilateral y mencionó oportunidades en seguridad, agricultura, agua e inteligencia artificial.
Asimismo, expresó su intención de visitar nuevamente Colombia.
Para el Gobierno israelí, la apertura representa un logro diplomático y una señal de acercamiento con América Latina.
Seguridad, comercio y tecnología: las áreas que Colombia busca fortalecer
Uno de los principales objetivos del restablecimiento de relaciones es ampliar la cooperación entre ambos países.
La Cancillería colombiana destacó varias áreas prioritarias para la nueva etapa diplomática, entre ellas la seguridad, la agricultura, el comercio, la inversión, la ciencia y la tecnología.
En materia de seguridad, Israel ha sido históricamente un socio de Colombia en procesos de cooperación técnica y adquisición de capacidades.
La nueva agenda también contempla oportunidades relacionadas con innovación, inteligencia artificial y transferencia tecnológica.
En el ámbito económico, el acercamiento busca fortalecer los intercambios comerciales y generar condiciones para nuevas inversiones.
La representación diplomática también tendrá la responsabilidad de prestar asistencia a los colombianos que se encuentren en Israel.
Sin embargo, los beneficios concretos de esta nueva etapa dependerán de los acuerdos que se desarrollen y de su implementación.
¿Qué significa esta decisión para los colombianos?
La reapertura de una representación diplomática en Israel puede facilitar la atención consular y el acompañamiento a los ciudadanos colombianos que residan o se encuentren temporalmente en ese país.
También permite fortalecer los canales institucionales para atender situaciones que requieran coordinación entre los gobiernos.
La Cancillería informó que ambos países han avanzado en el restablecimiento de la exención recíproca de visado para viajes turísticos, como parte de la normalización de sus relaciones.
En el campo económico y tecnológico, la nueva agenda podría abrir oportunidades de cooperación para empresas, instituciones académicas y entidades públicas.
No obstante, la inauguración de una embajada no significa que todos los proyectos anunciados produzcan resultados inmediatos.
Una decisión diplomática que también genera debate internacional
Aunque la apertura fue celebrada por las autoridades israelíes, el traslado de una embajada a Jerusalén continúa siendo una decisión controvertida en el escenario internacional.
El debate se relaciona principalmente con las reclamaciones territoriales de israelíes y palestinos y con las resoluciones internacionales sobre el estatus de la ciudad.
Para Israel, la instalación de embajadas en Jerusalén representa un reconocimiento político de su capital.
Para los palestinos y los gobiernos que respaldan una solución negociada de dos Estados, las decisiones unilaterales sobre el estatus de la ciudad pueden afectar las perspectivas de un acuerdo definitivo.
Por ello, el anuncio colombiano tiene implicaciones diplomáticas que trascienden la relación bilateral.
Colombia e Israel comienzan una nueva etapa
La inauguración de la embajada en Jerusalén marca un momento significativo en la política exterior colombiana.
El Gobierno de Abelardo de la Espriella busca reconstruir una relación que se deterioró durante la administración anterior y ampliar la cooperación en sectores considerados estratégicos.
La ceremonia, encabezada por Omar Bula y Gideon Sa’ar, simboliza ese acercamiento y confirma el cumplimiento de una de las promesas del actual presidente.
Sin embargo, la decisión también sitúa a Colombia en medio de uno de los debates diplomáticos más complejos del mundo: el reconocimiento de Jerusalén y su papel en el conflicto israelí-palestino.
Con su nueva embajada en Jerusalén, Colombia no solo restablece su presencia diplomática en Israel, sino que redefine una parte importante de su política exterior y abre un nuevo capítulo en sus relaciones internacionales.








