Catamarca quiere dejar de ser un destino desconocido para el viajero internacional sin perder aquello que hoy la diferencia: silencio, inmensidad, naturaleza y una forma de hacer turismo alejada de las grandes multitudes. Así lo define Dayana Carolina Roldán, ministra de Cultura, Turismo y Deporte de la provincia, quien resume la apuesta turística local con una frase que también forma parte de su campaña de promoción: “Somos el secreto mejor guardado de Argentina”.
Para Roldán, el mayor valor de Catamarca está precisamente en ofrecer una experiencia distinta. “Es un destino que todavía le falta desarrollarse, pero que tiene unos paisajes imperdibles, impresionantes, que tiene una forma de vivir el turismo diferente”, explicó. Esa diversidad queda reflejada en la oferta oficial de la provincia: puna por encima de los 3.500 metros, volcanes que superan los 6.000, salares, campos de lava, dunas, lagunas de altura, termas y regiones verdes que cambian completamente la percepción del territorio.

En los últimos años, la estrategia no se ha limitado a promocionar paisajes. La ministra asegura que también se ha trabajado en atraer inversiones y mejorar servicios. Entre los proyectos próximos destacó la apertura de un nuevo hotel privado en la Puna, una inversión que considera relevante porque permitirá incorporar alojamiento de mayor calidad en zonas donde históricamente la infraestructura turística ha sido más limitada. A esto se suma, según explicó, una evolución del sector gastronómico y hotelero, con establecimientos que han ampliado horarios y adaptado su funcionamiento al creciente flujo de visitantes.
Ese crecimiento también ha cambiado la estacionalidad. Durante años, Catamarca estuvo fuertemente asociada al turismo religioso, especialmente a las peregrinaciones en honor a la Virgen del Valle durante abril y diciembre. Posteriormente se consolidó la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho y actualmente la provincia busca reforzar además el turismo de reuniones, congresos y eventos como una herramienta para atraer visitantes durante más momentos del año.
Pero, ¿qué no debería perderse alguien que llega por primera vez? A partir de la entrevista con Roldán, estos son cinco puntos que permiten acercarse a distintas caras de Catamarca.
1. La Virgen del Valle y El Rodeo. La ministra sitúa entre sus imprescindibles el circuito religioso y la monumental Virgen del Valle ubicada en El Rodeo. La imagen alcanza 52 metros de altura total y forma parte del Camino de la Fe, al que se accede por la Ruta Provincial 4 desde la capital. Desde el complejo también se obtienen amplias vistas de las montañas del departamento Ambato.

2. La Puna catamarqueña. Es probablemente la expresión más extrema del paisaje provincial. Desiertos, salares, volcanes, lagunas con flamencos, campos de lava y el Campo de Piedra Pómez forman un territorio situado en buena parte por encima de los 3.500 metros. Para Roldán, conocer esta región permite comprender esa Catamarca de naturaleza casi intacta que hoy se busca posicionar internacionalmente.

3. Tinogasta. Ubicada en el oeste provincial, es una de las puertas de entrada a algunos de los recorridos más conocidos de Catamarca. Desde esta región se conectan propuestas como la Ruta del Adobe, vinos de altura y los grandes paisajes cordilleranos. Tinogasta se encuentra a más de 300 kilómetros de la capital y funciona como punto estratégico para organizar recorridos hacia Fiambalá y la Cordillera.

4. Fiambalá. La ministra la mencionó entre sus destinos preferidos y razones no faltan. Allí se encuentran las Termas de Fiambalá, situadas a unos 17 kilómetros de la localidad, con 14 piletas de piedra alimentadas por aguas que oscilan aproximadamente entre los 28 °C y los 51 °C. Desde Fiambalá también parten recorridos hacia Los Seismiles, el Balcón del Pissis, dunas y el Paso de San Francisco.

5. Andalgalá. Es el lugar de origen de Roldán y uno de los destinos que eligió incluir en su lista personal. Situada en el oeste catamarqueño, forma parte de una región donde se combinan montañas, patrimonio, producción local y paisajes menos transitados. La promoción oficial incluye en esta zona atractivos como Aconquija y Minas Capillitas, dentro de un territorio que todavía conserva un fuerte potencial de desarrollo turístico.

Para la ministra, sin embargo, la verdadera razón para viajar a Catamarca no está únicamente en completar una lista de atractivos. Está en la sensación que deja el territorio.
“Catamarca es el destino obligado para todo aquel que quiere conectar con uno mismo. Si vos querés descansar, estar en lo simple, disfrutar de la naturaleza y mirar el cielo como se lo ve desde acá, vení a Catamarca, que es tu destino”.
Ese mensaje resume bien la apuesta provincial: crecer sin perder la tranquilidad, incorporar mejores servicios sin convertir los paisajes en escenarios masivos y mostrar internacionalmente un destino que todavía conserva la sensación de descubrimiento.
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