Por Jarol Llerena Guzmán

Contador público

El año 2020 se ha convertido en uno de los años más duros en términos financieros para los colombianos y por ende para todos los bolivarenses. Según datos entregados por la cámara de comercio de Cartagena el 82% de las empresas encuestadas reportó reducción de los ingresos en ventas, y de este número un 20% reporta disminución de ingresos por encima del 90%. Esta situación nos plantea un escenario muy difícil para las PYMES y más aún para las personas que trabajan de forma independiente y con altos índices de endeudamiento.

Uno de los sectores de la economía más golpeado durante la pandemia según cifras del DANE en Colombia es el sector del Turismo y la Hotelería, siendo Cartagena una de las ciudades más perjudicadas, con una parálisis total en los cuatro primeros meses de aislamiento, reportando en algunos casos reducción hasta del 100% de los ingresos. Esta situación requiere entonces gran atención por parte del gobierno nacional y local. Cabe recordar que en Cartagena y Bolívar aproximadamente el 80% son micros y pequeñas empresas, las cuales han manifestado que les tardaría entre 18 y 24 meses de operación para recuperarse de esta tragedia, contando con que no exista un segundo brote.

Sin embargo, desde el primero de octubre los bolivarenses han venido experimentando los cambios que ha traído la fase de reapertura o reactivación económica. Esta fase no solo le ha dado un respiro a las empresas, sino también al resto de la población, quienes alegremente disfrutan un poco más de su ciudad después de varios meses de aislamiento social obligatorio, no dejando de lado las medidas de bioseguridad establecidas por el gobierno nacional. Es así como los financistas han aseverado que durante este año habrá una contracción del 8% de la economía, convirtiéndose en un gran desafío la recuperación de la misma para el próximo año.

El 2021 será entonces un año de grandes retos, no solo para las empresas bolivarenses sino también para las personas y los entes administrativos territoriales, quienes tendrán que realizar múltiples esfuerzos para que Bolívar pueda avanzar económicamente en la post-Pandemia. Por lo que se requiere que las administraciones municipales y departamentales inviertan adecuadamente hasta el último peso del presupuesto público. De igual forma se busca que los ciudadanos veedores denuncien sin miedo los hechos de corrupción que se presentan en sus territorios y la intervención oportuna de los organismos de control.

Asimismo, para el próximo año se busca que el gobierno nacional establezca políticas claras y un trato preferencial en términos fiscales con aquellas empresas que reporten sus estados financieros disminución patrimonial considerable, con el fin de salvar miles de empleos directo e indirectos que se generan en este reglón económico que para Cartagena y Bolívar representan mas del 10% del número total de empleos. Queda entonces en manos de ICULTUR la reactivación y promoción del turismo en Bolívar como lo ha venido haciendo en los últimos años.

Finalmente, Bolívar y Cartagena están en la obligación de dar celeridad a los megaproyectos que permitan una mayor recuperación económica, tales como, la ampliación del canal del dique, terminación de la vía perimetral, proyecto protección costera y el nuevo aeropuerto al departamento, generando con esto miles de empleos y jalonando la inversión privada extranjera y local.

Salvar a los empresarios, trabajadores independientes, emprendedores, campesinos y a cada uno los bolivarenses es una tarea de todos. Trabajemos juntos para hacer de nuestro departamento una de las más competitivas en el país, pero no bajemos la guardia en esta época de pandemia, sigue todas las medidas de bioseguridad y mantente a salvo junto con las personas que más amas.