La licencia ambiental habilita el inicio del proyecto Accesos Norte Fase II entre las calles 191 y 245
La Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) dio luz verde a uno de los proyectos de infraestructura más esperados en Bogotá. Durante la tarde del miércoles 7 de enero, la entidad confirmó la aprobación de la licencia ambiental para el proyecto Accesos Norte, Fase II, decisión que permitirá avanzar con la ampliación de la autopista Norte en el tramo comprendido entre las calles 191 y 245.
El aval marca un punto de inflexión para la movilidad del norte de la capital, al destrabar un proceso técnico que se extendió por varios años y que buscaba equilibrar la necesidad de mejorar la conectividad vial con la protección de ecosistemas estratégicos.
Evaluación técnica rigurosa y autónoma
Según explicó la ANLA, la decisión fue el resultado de un proceso de evaluación ambiental exhaustivo, adelantado bajo la normatividad vigente y con total independencia técnica. El análisis incluyó estudios de impacto ambiental, planes de manejo y revisiones detalladas sobre los efectos de la obra en el territorio.
Con la licencia otorgada, la concesionaria Ruta Bogotá Norte SAS queda habilitada para iniciar las obras civiles, que tienen como objetivo principal descongestionar uno de los corredores viales más transitados de ingreso y salida de Bogotá, integrando el desarrollo urbano con criterios de sostenibilidad.
La autoridad ambiental reiteró que el licenciamiento se adoptó en ejercicio estricto de sus funciones legales y respetando todos los tiempos y procedimientos exigidos para proyectos de gran escala.
Participación ciudadana, eje clave del proceso
Uno de los elementos más destacados del licenciamiento fue el componente de participación ciudadana, que la ANLA calificó como fundamental para la legitimidad del proyecto.
A través de espacios de diálogo como la Audiencia Pública Ambiental, más de 2.000 personas participaron activamente en el proceso. En estas jornadas intervinieron organizaciones sociales, autoridades locales, usuarios frecuentes de la autopista y comunidades vecinas al área de influencia.
Las inquietudes, observaciones y propuestas recogidas fueron analizadas e incorporadas dentro del estudio ambiental, con el fin de garantizar que el proyecto no se perciba como una imposición técnica, sino como una solución construida con la comunidad del norte de Bogotá.
Protección prioritaria de los humedales Torca y Guaymaral
La licencia ambiental incluye obligaciones estrictas de protección ecológica, con especial énfasis en los humedales Torca y Guaymaral, considerados fundamentales para la regulación hídrica y ambiental de la ciudad.
Estos ecosistemas cuentan con reconocimiento internacional bajo la Convención Ramsar, instrumento que Colombia adoptó formalmente para su conservación. Desde 2018, el Estado asumió compromisos específicos para garantizar la preservación de estos humedales, lo que obligó a que el proyecto incorporara medidas reforzadas de mitigación, manejo y monitoreo ambiental.
La resolución de la ANLA establece que la ampliación vial deberá ejecutarse sin comprometer la integridad ecológica de estos cuerpos de agua, respetando tanto la biodiversidad como los compromisos internacionales del país.
Seguimiento permanente durante la ejecución de la obra
De cara al inicio de los trabajos, la ANLA anunció que ejercerá control y seguimiento continuo sobre cada fase del proyecto. El objetivo será verificar que la concesionaria cumpla de manera estricta con todas las obligaciones ambientales incluidas en la licencia.
Con esta decisión, Bogotá se encamina hacia una transformación vial clave para su movilidad, bajo la supervisión de una autoridad ambiental que promete velar por el equilibrio entre el desarrollo de infraestructura y la preservación del entorno natural.











