Santa Cruz de Mompox volvió a demostrar su capacidad para convertirse en un importante escenario de turismo cultural durante la duodécima edición de su Festival de Jazz, realizada entre el 3 y el 5 de septiembre de 2026. Según el balance divulgado por la Gobernación de Bolívar, el encuentro reunió a más de 55.000 visitantes durante tres días de programación, una cifra que refleja la magnitud alcanzada por una de las celebraciones musicales más reconocidas del departamento. El evento combinó conciertos, actividades artísticas, gastronomía, artesanías y experiencias relacionadas con el patrimonio arquitectónico de Mompox. La llegada de viajeros procedentes de diferentes regiones de Colombia y del exterior generó movimiento en establecimientos comerciales y prestadores de servicios turísticos.
Durante las jornadas del festival, calles, plazas, restaurantes, hoteles y diferentes espacios del Distrito registraron una importante actividad asociada con la presencia de visitantes. El encuentro se desarrolló en medio del ambiente colonial que caracteriza a Mompox, donde la arquitectura histórica, las tradiciones artesanales y la cercanía con el río Magdalena forman parte de los principales atractivos turísticos. La programación musical reunió expresiones relacionadas con el jazz y otros sonidos del Caribe, ofreciendo una experiencia que combinó entretenimiento y patrimonio cultural. El Festival de Jazz se ha convertido en una oportunidad para que visitantes conozcan una parte de Bolívar diferente a los tradicionales destinos de playa.
Hoteles, restaurantes y pequeños negocios se beneficiaron del festival
Uno de los aspectos destacados del balance fue el impacto que la actividad tuvo sobre diferentes sectores económicos. El gobernador Yamil Arana Padauí señaló que la llegada de visitantes generó oportunidades para hoteles, restaurantes, mototaxistas, artesanos, campesinos, productores, comerciantes y guías turísticos. «Más de 55 mil personas visitaron Mompox en estos tres días del FestiJazz», expresó el mandatario al destacar la participación de viajeros nacionales e internacionales. También resaltó la presencia de visitantes procedentes de países europeos, entre ellos Italia, Alemania e Inglaterra. Su declaración puso de relieve la importancia de los eventos culturales como herramientas para impulsar actividades económicas en municipios con una oferta patrimonial diferenciada.
El sector hotelero fue uno de los protagonistas de la temporada, debido a que los visitantes necesitaron servicios de alojamiento y atención durante los días del evento. Mompox cuenta con establecimientos que funcionan en antiguas casas coloniales restauradas, además de hoteles y hospedajes orientados a diferentes tipos de viajeros. La arquitectura tradicional constituye uno de los principales atractivos de esta oferta, pues permite que los visitantes experimenten el ambiente histórico del municipio durante su estadía. Sin embargo, una afluencia elevada también plantea desafíos relacionados con disponibilidad de habitaciones, transporte, atención al visitante y organización de los servicios. Estas condiciones adquieren especial importancia cuando la demanda se concentra en pocos días.
El patrimonio cultural se convierte en una oportunidad de desarrollo
Mompox forma parte de la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO y conserva una arquitectura urbana estrechamente vinculada con la historia del río Magdalena. Esta condición le permite desarrollar una propuesta turística basada en cultura, tradición, gastronomía y experiencias patrimoniales. El Festival de Jazz aprovecha esas características al combinar presentaciones musicales con actividades que muestran diferentes expresiones creativas de la región. La presencia de artesanos, comerciantes y productores locales contribuye a ampliar las experiencias disponibles y permite que visitantes conozcan productos y saberes tradicionales. Así, el turismo cultural se convierte en una alternativa para diversificar las actividades económicas más allá de los grandes centros urbanos.
Aunque las cifras de visitantes evidencian el alcance del festival, su impacto de largo plazo dependerá de que Mompox mantenga una oferta turística atractiva durante otros momentos del año. La promoción de recorridos históricos, experiencias gastronómicas, talleres artesanales y actividades relacionadas con el río puede contribuir a generar una demanda más constante de alojamiento y servicios. También resulta importante fortalecer la infraestructura y las condiciones de atención para responder al crecimiento de visitantes sin afectar la conservación patrimonial. La edición de 2026 dejó un balance de alta participación y una oportunidad para seguir posicionando a Mompox como un destino donde la cultura, la música y la historia pueden convertirse en motores de desarrollo económico regional.









