El abastecimiento de gas natural en Colombia volvió a sus condiciones habituales después de que el Ministerio de Minas y Energía levantara las restricciones temporales establecidas por una contingencia técnica en la terminal de regasificación SPEC LNG, ubicada en Cartagena. La decisión fue anunciada el 1 de noviembre de 2026, luego de que concluyeran antes de lo previsto los trabajos correctivos en la infraestructura. Mediante la Resolución 40596 del 31 de octubre, la cartera de Minas declaró el cese de la limitación programada a partir de las 11:59 de la noche de ese día, permitiendo retomar las condiciones ordinarias de abastecimiento y comercialización del combustible en el territorio nacional.
La contingencia se había presentado en uno de los componentes operativos de SPEC LNG, infraestructura estratégica para la importación de gas natural licuado y su posterior incorporación al sistema energético colombiano. El 27 de octubre, el Ministerio había anunciado medidas extraordinarias para administrar la disponibilidad del combustible mientras se desarrollaban las reparaciones. La restricción contemplaba prioridades de suministro para proteger a los usuarios esenciales y atender las necesidades de generación térmica y otras actividades industriales. Según las estimaciones iniciales de la compañía, los trabajos correctivos podían extenderse entre siete y ocho días, pero finalmente concluyeron antes del plazo previsto.
Durante el periodo de contingencia, el Gobierno aseguró que se mantuvo el abastecimiento de la demanda esencial, que comprende hogares, hospitales, colegios y otros usuarios prioritarios. La capacidad de regasificación de la terminal había sido temporalmente limitada mientras se ejecutaban las intervenciones técnicas. La recuperación de su funcionamiento permitió retirar las medidas excepcionales y restablecer las condiciones comerciales habituales. El episodio volvió a poner en evidencia la importancia de SPEC LNG dentro de la infraestructura energética nacional, especialmente por su papel en el ingreso de gas importado y su contribución a la atención de la demanda cuando existen limitaciones en otras fuentes de suministro.
Aunque la normalización representa un alivio para los sectores que dependen del combustible, el Gobierno anunció que continuará vigilando las condiciones de abastecimiento y transporte para evitar nuevas afectaciones. El desafío de Colombia sigue relacionado con garantizar fuentes suficientes y confiables de gas natural, fortalecer la infraestructura de importación y mantener la capacidad de respuesta ante contingencias técnicas. Para Cartagena, la situación también resalta la importancia estratégica de la terminal ubicada en su territorio, cuya operación tiene repercusiones que van mucho más allá del ámbito local. La recuperación del servicio permite cerrar esta contingencia, pero no elimina los debates sobre la seguridad energética y la disponibilidad de gas a mediano plazo.










