Una sola convención empresarial generó un impacto económico estimado de $21.959 millones en Cartagena durante tres días de programación. La cifra corresponde al balance presentado por la Secretaría de Hacienda distrital sobre la 59.ª Convención Bancaria de Asobancaria, celebrada entre el 4 y el 6 de junio de 2025 en el Centro de Convenciones Cartagena de Indias. El evento reunió a aproximadamente 3.800 asistentes nacionales e internacionales y movilizó una cadena de actividades relacionadas con hotelería, gastronomía, transporte, logística, producción de eventos y entretenimiento. La administración del alcalde Dumek Turbay destacó el resultado como una demostración del potencial de Cartagena para atraer grandes encuentros empresariales y generar ingresos en distintos sectores económicos. Más allá de las discusiones sobre política monetaria, crédito e inversión, el encuentro dejó cifras que permiten dimensionar el peso del turismo de reuniones en la economía de la capital bolivarense.
Hoteles, restaurantes y transporte: los sectores beneficiados
Según el Programa de Estudios Económicos de la Secretaría de Hacienda, el impacto económico directo fue estimado en $15.410 millones. De esa cantidad, aproximadamente $6.975 millones correspondieron a alojamiento, $1.710 millones a alimentos y bebidas, $2.025 millones a transporte especial VIP y $280 millones a transporte local general. También se calcularon $1.500 millones en organización y logística, $760 millones en compras y entretenimiento local y recursos adicionales asociados a reuniones privadas y eventos sociales. La convención incluyó una celebración de clausura en la Plaza de la Aduana, con una asistencia reportada de 1.900 personas, y un cóctel en el Teatro Adolfo Mejía, con alrededor de 500 participantes. Estas actividades ampliaron la circulación de recursos más allá de las instalaciones donde se desarrolló la programación académica.
La Secretaría de Hacienda calculó además un impacto indirecto de $3.852,5 millones y un impacto inducido de $2.696,75 millones. Sumados al gasto directo, estos componentes explican la estimación total cercana a $22.000 millones. El balance también atribuyó al encuentro la generación de 420 empleos directos, indirectos e inducidos, distribuidos en 220, 120 y 80, respectivamente. Los puestos estuvieron relacionados con actividades como montaje, desmontaje, servicios turísticos, atención a visitantes y logística. La Alcaldía informó igualmente un impacto fiscal estimado de $2.454 millones. No obstante, estos resultados deben interpretarse conforme a la metodología utilizada: se trata de estimaciones de impacto económico y tributario, no necesariamente de ingresos fiscales efectivamente recaudados ni de empleos permanentes creados.
La apuesta de Cartagena por convertirse en capital de los congresos
Durante la presentación de los resultados, el alcalde Dumek Turbay defendió la importancia de recuperar y fortalecer el posicionamiento de Cartagena como sede de eventos nacionales e internacionales. El mandatario relacionó la llegada de convenciones con mayores oportunidades de trabajo y circulación de dinero en la ciudad. El balance también fue destacado por Corpoturismo, entidad que promueve a Cartagena como destino de turismo de reuniones, incentivos, conferencias y exposiciones, conocido internacionalmente como segmento MICE. La relevancia de este mercado está en que los visitantes empresariales demandan servicios especializados, instalaciones para eventos, alojamiento, transporte y experiencias turísticas. Además, los congresos pueden contribuir a sostener la actividad económica en periodos diferentes a las temporadas tradicionales de vacaciones.
Los resultados de Asobancaria 2025 muestran el potencial económico de los grandes eventos, pero también plantean un desafío para la ciudad: conseguir que sus beneficios lleguen a más empresas y trabajadores locales. El fortalecimiento de proveedores cartageneros, la contratación formal de personal y la participación de pequeños negocios son factores determinantes para ampliar el impacto de estas actividades. También será importante evaluar los costos de organización, los apoyos institucionales y la distribución del gasto entre sectores. Para 2027, Cartagena podría utilizar los resultados documentados de 2025 como argumento para atraer nuevas convenciones, siempre que las cifras se presenten como estimaciones correspondientes a un evento específico. El reto no consiste únicamente en recibir más asistentes, sino en convertir el turismo de congresos en una fuente sostenible de desarrollo económico.










