Una controversia política se generó después de que María Fernanda Cabal expresara cuestionamientos contra la defensora del Pueblo, Iris Marín, en medio de una discusión relacionada con la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). El enfrentamiento surgió a raíz de diferencias sobre señalamientos dirigidos a esta jurisdicción y una solicitud de rectificación.
La situación provocó nuevas reacciones en el escenario político y abrió un debate sobre los límites de la crítica a las instituciones, la libertad de expresión y las responsabilidades de los funcionarios públicos. La controversia también involucró a la senadora María Clara Posada y evidenció las diferencias que persisten alrededor del funcionamiento y el papel de la justicia transicional en Colombia.











