Las primeras viviendas de Cartagena de Indias eran muy diferentes de las grandes casonas coloniales que hoy caracterizan al Centro Histórico. Tras la fundación española de la ciudad en 1533, muchas construcciones se levantaron con materiales como palma, caña y madera, siguiendo técnicas utilizadas en las viviendas indígenas. Un incendio ocurrido en 1552 destruyó buena parte de la naciente ciudad y llevó a las autoridades a impulsar el uso de materiales más resistentes.
Los registros históricos señalan que, hacia 1570, Cartagena ya contaba con cientos de viviendas, aunque las edificaciones en piedra seguían siendo excepcionales. Una investigación publicada por el Banco de la República indica que la casa compartida por el Cabildo y el gobernador era entonces la única construcción de ese material identificada en la ciudad. La transformación arquitectónica se aceleró durante las décadas siguientes, cuando comenzaron a extenderse las construcciones de piedra y calicanto.
Con el paso de los siglos, Cartagena desarrolló el conjunto arquitectónico colonial que hoy constituye uno de sus principales patrimonios. En 1984, su puerto, fortificaciones y conjunto monumental fueron inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial de la Unesco. Sin embargo, identificar con certeza cuál fue la primera vivienda construida y cuál es la más antigua que permanece en pie requiere una investigación adicional en archivos históricos y registros de conservación.










