En Roma, un centro médico incorporó pinturas, recorridos culturales y proyecciones del Coliseo durante las sesiones de radioterapia. La iniciativa busca reducir la ansiedad y mejorar el bienestar emocional de quienes enfrentan esta enfermedad.
Un hospital de Roma, Italia, está transformando la experiencia de los pacientes con cáncer mediante una propuesta que combina medicina, arte y cultura. Se trata del Hospital de la Isla Tiberina, donde las personas que reciben tratamientos oncológicos pueden disfrutar de pinturas, música y recorridos por algunos de los monumentos históricos más importantes de la ciudad.
La iniciativa, denominada Isola.ART, busca que los pacientes encuentren momentos de tranquilidad durante su proceso médico. El programa incluye exposiciones artísticas, imágenes de lugares emblemáticos y actividades culturales que también pueden compartir con sus familiares.
Vincenzo Valentini, médico y coordinador del proyecto, explicó a la agencia AFP que el propósito es fortalecer el ánimo y la capacidad de afrontar el tratamiento. La propuesta comenzó en 2013 en el Policlínico Gemelli y posteriormente se extendió a otros centros hospitalarios italianos.
Pacientes pueden observar el Coliseo mientras reciben radioterapia

Una de las características más llamativas del programa es la posibilidad de personalizar el ambiente durante las sesiones de radioterapia.
Antes de comenzar, los pacientes utilizan una pantalla interactiva para seleccionar música e imágenes que desean observar mientras reciben el procedimiento, cuya duración promedio es de diez minutos.
Durante ese tiempo, las pantallas instaladas en el techo muestran lugares históricos de Roma, como el Coliseo y las termas de Caracalla.
Según Francesco Miccichè, director del departamento de oncología, esta experiencia busca favorecer la resiliencia y ayudar a los pacientes a afrontar emocionalmente las sesiones médicas.
Un hospital rodeado de historia, pinturas y libros
El Hospital de la Isla Tiberina se encuentra a orillas del río Tíber, entre el antiguo barrio judío y Trastevere, una de las zonas históricas de Roma.
Desde sus instalaciones es posible observar restos de un santuario dedicado a Júpiter que data del siglo III antes de Cristo.
Además, las salas de espera cuentan con pinturas y libros culturales. Aproximadamente 70 personas reciben atención diariamente en el departamento de radiología.
El programa también organiza visitas guiadas al Coliseo y al Palacio Colonna, en las que pueden participar pacientes y familiares.
Pacientes destacan los beneficios emocionales del arte
Andrea Viani, un paciente de 55 años diagnosticado con cáncer de pulmón en 2024, relató a AFP que el entorno artístico del hospital le ha permitido sentirse más tranquilo durante sus sesiones de radioterapia.
Otra participante, Maddalena Palmiera, de 42 años, destacó que las visitas culturales representan una oportunidad para desconectarse temporalmente de las preocupaciones relacionadas con su enfermedad.
Estas experiencias reflejan el objetivo central de Isola.ART: ofrecer espacios de bienestar emocional en medio de procedimientos médicos que pueden resultar exigentes.
¿El arte puede ayudar a curar el cáncer?
Aunque los responsables del programa consideran que el arte puede contribuir al bienestar de los pacientes, es importante aclarar que estas actividades no sustituyen los tratamientos oncológicos ni se ha demostrado que, por sí solas, curen el cáncer.
Su función es complementaria y está orientada a mejorar la experiencia hospitalaria, favorecer la relajación y brindar acompañamiento emocional.
Valentini espera que, en el futuro, iniciativas similares puedan incorporarse de manera más amplia a la atención médica en Italia.
La experiencia del hospital romano abre una conversación sobre la importancia de humanizar los servicios de salud y reconocer que el bienestar emocional también merece atención durante el tratamiento de enfermedades complejas.











