
En medio de las calles del tradicional barrio Getsemaní se encuentra la Calle de la Sierpe, un lugar cuyo nombre está ligado a una de las historias más misteriosas que han pasado de generación en generación entre los cartageneros.
La protagonista de esta historia es una enorme serpiente que, según cuenta la tradición, habría recorrido la calle durante las noches, provocando temor entre los habitantes de la zona.
Una serpiente que aparecía durante las noches
Una de las versiones más conocidas de la leyenda cuenta que los habitantes de la calle comenzaron a escuchar, durante la noche, un fuerte ruido producido por algo que se arrastraba por el suelo. A este sonido se sumaba el particular ruido de unos cascabeles.
El temor era tal que nadie se atrevía a salir de sus casas para descubrir qué estaba provocando aquellos sonidos. Con el paso del tiempo, comenzaron a circular historias sobre una enorme serpiente que recorría la calle durante las noches.
La leyenda ubica estos acontecimientos a comienzos del siglo XVII. Una de las versiones cuenta que, en 1608, el alcalde Antonio de Viloria decidió enfrentarse al misterio y permaneció vigilando la calle hasta encontrarse con una gigantesca serpiente de cascabel.

La serpiente que se convirtió en mujer
Pero la historia no termina con el supuesto encuentro con el animal.
Según la leyenda, el alcalde habría utilizado un conjuro para enfrentarse a la serpiente. Después de realizar determinadas figuras y palabras relacionadas con la magia, el enorme animal habría comenzado a transformarse.
La criatura terminó convirtiéndose en una mujer, lo que dio paso a otra de las versiones más conocidas de la historia: la de una mujer que tenía la capacidad de transformarse en serpiente y que era señalada como una bruja.
Con el tiempo, este relato se convirtió en parte de las historias sobrenaturales asociadas con las antiguas calles de Cartagena.

¿Qué ocurrió con la mujer?
Las diferentes versiones de la leyenda también cuentan distintos finales para la mujer.
Una de ellas sostiene que fue encarcelada y posteriormente llevada ante el Tribunal de la Inquisición, donde habría sido condenada a recibir azotes y al destierro.
Sin embargo, los detalles cambian dependiendo de la versión que se consulte. Algunas historias mencionan a una mujer llamada María Ramírez y presentan otros personajes y cifras diferentes para el supuesto castigo.
Por eso, estos relatos deben entenderse como parte de la tradición oral y del imaginario histórico de Cartagena, y no como hechos históricos plenamente comprobados.
¿Por qué se llama Calle de la Sierpe?
Más allá de la leyenda, también existen diferentes explicaciones sobre el origen del nombre.
Una de las teorías señala que la palabra “sierpe” era utilizada antiguamente para referirse a una serpiente y que el nombre estaría relacionado con la forma curva de la calle, que podría recordar el cuerpo de este animal.
Otra versión, atribuida al historiador Donaldo Bossa Herazo, plantea que el nombre podría estar relacionado con la Calle Sierpes de Sevilla, en España, y que con el paso del tiempo el nombre habría evolucionado hasta convertirse en Calle de la Sierpe.
Así, entre la historia y la tradición oral, la calle terminó quedando asociada para siempre con la figura de la serpiente.

Una leyenda que sigue viva en Cartagena
Hoy, quienes recorren la Calle de la Sierpe pueden encontrar una vía mucho más tranquila que aquella descrita en las antiguas historias. Sin embargo, la leyenda continúa formando parte del patrimonio oral de Cartagena y de las historias que alimentan el misterio de sus calles.
Entre una serpiente gigante, una supuesta transformación y diferentes teorías sobre el origen de su nombre, la Calle de la Sierpe demuestra que Cartagena no solo guarda historia en sus plazas y murallas, sino también en las leyendas que sus habitantes han mantenido vivas durante generaciones.










