Momentos de tensión se vivieron en el Aeropuerto Internacional de Los Ángeles, Estados Unidos, cuando un avión de la aerolínea alemana Lufthansa estuvo a punto de golpear la pista con la parte trasera de su fuselaje durante una maniobra de aterrizaje.
El incidente ocurrió el sábado 10 de octubre de 2026 y quedó registrado en un video que comenzó a circular en redes sociales. Las imágenes muestran cómo la aeronave alcanza a tocar el pavimento con su tren de aterrizaje, pero segundos después vuelve a elevarse, dejando su cola aparentemente a escasos centímetros del suelo.
Pese a lo ocurrido, la tripulación logró completar el aterrizaje en un segundo intento, sin que los reportes conocidos señalaran personas lesionadas. <Cite refs={[“turn662597search0”,“turn662597search7”]}/>
Así fue el aterrizaje que generó preocupación en Los Ángeles
La aeronave involucrada era un Boeing 747-8 de Lufthansa, que cubría el vuelo LH456 entre Fráncfort, Alemania, y Los Ángeles, California.
El avión había despegado de Alemania alrededor de las 11:00 de la mañana, hora local, y se encontraba en la fase final de su recorrido cuando ocurrió el episodio.
Durante la aproximación a la pista 24R del aeropuerto estadounidense, el tren de aterrizaje principal hizo contacto con el suelo.
Sin embargo, la tripulación decidió interrumpir el aterrizaje y volver a elevar la aeronave.
En el video difundido se observa cómo la parte delantera del avión se levanta mientras la cola permanece muy cerca de la superficie.
La maniobra llamó la atención por la reducida distancia que aparentemente separaba la estructura trasera del pavimento.
Aunque las imágenes generaron preocupación, los reportes disponibles indican que no se produjo un impacto de la cola contra la pista.
¿Por qué el piloto decidió volver a elevar el avión?
Después de conocerse las imágenes, un portavoz de Lufthansa explicó al diario británico The Mirror que la aeronave no completó su primer intento de aterrizaje y que la tripulación realizó un procedimiento habitual de seguridad.
La maniobra se conoce como go-around, o aproximación frustrada, y consiste en interrumpir el aterrizaje para recuperar altura y preparar un nuevo intento.
Este procedimiento forma parte de las operaciones normales de la aviación comercial.
Los pilotos pueden recurrir a él cuando consideran que no se reúnen las condiciones adecuadas para completar un aterrizaje de manera segura.
La decisión puede responder a diferentes circunstancias, como la posición de la aeronave, las condiciones meteorológicas, la disponibilidad de la pista u otros factores operativos.
En este caso, Lufthansa señaló que el primer intento no pudo completarse según lo previsto, pero no se han divulgado todos los detalles técnicos que expliquen las circunstancias exactas de la maniobra.
¿Qué habría pasado si la cola golpeaba la pista?
En aviación, el contacto de la parte trasera de una aeronave con el suelo se conoce como tail strike.
Este fenómeno puede presentarse durante el despegue o el aterrizaje, especialmente cuando el ángulo de elevación del avión hace que la cola se acerque demasiado a la pista.
Dependiendo de su intensidad, un golpe de este tipo puede ocasionar daños en la estructura del fuselaje y requerir inspecciones técnicas antes de que el avión vuelva a operar.
En casos más graves, puede comprometer componentes de la aeronave y hacer necesarias reparaciones.
Sin embargo, no todos los acercamientos de la cola al suelo terminan en un impacto.
En el incidente registrado en Los Ángeles, las imágenes muestran una aproximación considerable, pero los reportes conocidos no confirman que la estructura trasera haya tocado el pavimento.
Por ello, no sería correcto afirmar que el avión sufrió daños por un golpe de cola.
El Boeing 747-8, uno de los aviones comerciales más largos
El modelo involucrado en el episodio fue un Boeing 747-8, una de las versiones más recientes de la reconocida familia de aeronaves 747.
Este avión, conocido popularmente como Jumbo Jet, se distingue por su gran tamaño y por su capacidad para realizar vuelos internacionales de larga distancia.
El Boeing 747-8 es aproximadamente 5,6 metros más largo que algunas de las versiones anteriores de la familia 747, una característica que hace especialmente importante mantener los ángulos adecuados durante las maniobras de despegue y aterrizaje.
Su diseño permite transportar pasajeros en rutas intercontinentales, como la que conecta Fráncfort con Los Ángeles.
Lufthansa es una de las aerolíneas que mantiene este modelo dentro de su flota de largo recorrido.
Aunque se trata de una aeronave de grandes dimensiones, sus operaciones están sujetas a procedimientos establecidos para garantizar la seguridad durante las diferentes fases del vuelo.
El avión aterrizó sin inconvenientes en el segundo intento
Después de interrumpir la primera maniobra, los pilotos recuperaron altura y realizaron una nueva aproximación al Aeropuerto Internacional de Los Ángeles.
Según los reportes publicados, el Boeing 747-8 finalmente aterrizó alrededor de la 1:45 de la tarde, hora local.
La llegada se produjo aproximadamente 30 minutos después del horario inicialmente previsto.
La aerolínea confirmó que el segundo aterrizaje se completó con normalidad.
Hasta la información divulgada el 12 de octubre, no se había precisado el número de pasajeros que viajaban a bordo ni se habían reportado personas heridas como consecuencia del episodio.
Tampoco se había informado de una investigación oficial con conclusiones sobre las causas específicas del aterrizaje interrumpido.
El video se difundió rápidamente en redes sociales
La grabación del momento en que el avión vuelve a elevarse comenzó a circular en plataformas digitales y llamó la atención de usuarios interesados en la aviación.
La cercanía de la cola con el suelo fue uno de los detalles más comentados.
Sin embargo, los especialistas en operaciones aéreas distinguen entre una situación visualmente impactante y una emergencia confirmada.
Una aproximación frustrada, por sí sola, no significa que el avión haya estado fuera de control ni que necesariamente se haya producido una falla mecánica.
Por el contrario, se trata de un procedimiento previsto para situaciones en las que continuar el aterrizaje no resulta conveniente.
El caso de Lufthansa en Los Ángeles muestra la importancia de estas decisiones operativas, que permiten a las tripulaciones interrumpir una maniobra y volver a intentarla.
Lo que inicialmente parecía un aterrizaje de alto riesgo terminó con la aeronave en tierra y sin lesiones reportadas, después de que los pilotos completaran con éxito su segunda aproximación.











