Escudriñando los subsidios

«El gobierno no puede combatir la corrupción porque la corrupción es el gobierno”.

Por Álvaro Morales de León

Grande ha sido el estropicio que se ha generado en el país a partir del momento en que se supo que Francia Márquez, una mujer pobre, no adinerada, desplazada, negra y cabeza de familia estaba recibiendo desde 2020 y por causa de la Pandemia, un recurso económico a través del Programa de Ingreso Solidario, subsidio que nunca solicitó, y al cual se hizo beneficiaria por su calificación en el Sisben y por su condición de vulnerabilidad.

La gritería por parte de los que no consideran a Francia como digna candidata a la vicepresidencia de Colombia es por los ciento sesenta mil pesos mensuales que por un poco más de dos años, durante la Pandemia, ha venido recibiendo, merecidamente, la candidata vicepresidencial del Pacto Histórico.

Pero a muchos de los despreciadores de Francia por este subsidio solidario, irónicamente se les borró de su memoria la millonada que recibieron, sin tener derecho, por parte del Programa “Agro, Ingreso Seguro”, entre ellos, el Ingenio Azucarero “Pichichí” en el Valle del Cauca, de propiedad del padre de la senadora María Fernanda Cabal, el cual fue beneficiado por “Uribito” con un “módico” subsidio de 650 millones de pesos.

Recordemos que, en el año 2009 siendo Ministro de Agricultura Andrés Felipe Arias, lo que parecía ser un bien encaminado y novedoso programa del gobierno para subsidiar a los campesinos afectados por los TLC terminó siendo uno de los mayores escándalos de corrupción en Colombia cuando se descubrió que los más de dieciséis mil millones de pesos de estos subsidios destinados a los campesinos terminaron en manos de pudientes ganaderos y agricultores que apoyaron la campaña presidencial del entonces presidente, Alvaro Uribe Vélez.

Por favorecer igualmente a familias del Magdalena, entre otras, a los Vives Lacouture con más de 500 millones de pesos, a los Vives Prieto con 409 millones, a los Lacouture Dangond con 457, a los Dávila Fernández con 800, a los Dávila Jimeno con 445, y a los Vives Caballero con 803, entre otros, el conocido “Uribito”, Andrés Felipe Arias Leyva paga una condena de 17 años impuesta por la Corte Suprema de Justicia.

Técnicamente como subsidio social se conoce de manera básica a la ayuda económica que una persona o entidad recibe de un organismo de gobierno para la satisfacción de una determinada necesidad; pero también como subsidio financiero se dice de esa suma de dinero que derivada de la diferencia entre el verdadero precio de un producto o bien de consumo y el costo de producción no se le cobra al usuario, entendiéndose entonces, que este tipo de subsidios podrán ser tanto para el productor como para el consumidor.

En líneas generales, existen los subsidios sociales y los subsidios financieros, siendo estos los que se dan cuando el valor que paga el beneficiario de un bien o de un servicio es menor que el costo de producir ese bien o ese servicio.

La historia del uso dado a los subsidios en Colombia, tanto los sociales como los financieros, no es que haya sido muy sana ni muy pulcra que digamos, confirmando que ellos, finalmente, terminan siendo un factor e ineficiencia del gasto público ya que en muchas ocasiones los mismos se entregan bajo presiones de carácter político y casi siempre sin que se surta un proceso previo de análisis que asegure la calidad del gasto.

Finalmente, en cierta época, medianamente reciente, en la que el transporte público era subsidiado por el gobierno, en Cartagena fueron varias las empresas de transporte público, específicamente la de buses y busetas, que se enriquecieron al recibir los jugosos subsidios y no prestar el servicio a los ciudadanos sino a los trabajadores de las empresas de Mamonal que los contrataban para esta labor, es decir, un mismo vehículo era subsidiado y al mismo tiempo trabajaba para las empresas del sector petroquímico.

*Columna de opinión. Las opiniones no representan los valores, conceptos y/o postura del periódico.

Comparte esta noticia

Suscríbete

Al presionar el botón de suscripción, confirmas que aceptas nuestra Política de Privacidad.
Publicidad

Más noticias

Más noticias

Pequeño Jhoan Sebastián regresa a casa: lo encontraron sano y ya está a salvo

El pequeño Jhoan Sebastián Polo Martínez, de cinco años de edad, desaparecido en la ciudad de Cartagena, fue encontrado en las últimas horas y ya se encuentra con sus familiares. Aunque no se tienen mayores detalles, el menor desapareció el día que tomó grado de preescolar. De inmediato los familiares dieron a conocer el caso y las autoridades activaron una Alerta Rosa. Una red de apoyo se activó, lo que permitió, según el alcalde mayor Dumek Turbay, dar con el paradero del niño. En desarrollo.

Read More »

¿Qué está pasando en Getsemaní? Aumenta la preocupación por habitantes de calle y robos

El emblemático barrio Getsemaní de Cartagena enfrenta una creciente preocupación debido al incremento de habitantes de calle, quienes han comenzado a afectar la seguridad del sector. Según Marcos Vargas, presidente de la junta de acción comunal, la situación se agrava cada día, con indigentes durmiendo en sacos y cartones alrededor de la iglesia de La Trinidad, uno de los puntos más icónicos de la zona. Lea también: El Centro de Convenciones de Cartagena, una obra que transformó Getsemaní ‘Nos despertamos y encontramos a un habitante de calle durmiendo en la puerta de nuestras casas. Se llevan las macetas, las cámaras de seguridad y hasta las luces. La secretaría de participación no ha mostrado interés real en atender este problema, a pesar de nuestras reiteradas peticiones’, expresó Vargas, evidenciando la frustración de los residentes. La comunidad ha solicitado al Distrito una intervención urgente, pidiendo que los esfuerzos se concentren en zonas críticas como el puente Heredia, donde el consumo de drogas se ha vuelto una constante. Los habitantes temen que la situación empeore si no se toman medidas rápidas y efectivas. Fuente. Caracol Radio. 

Read More »

Juzgado exige a Claro cumplir fallo sobre desorden del cableado en Cartagena

El Juzgado Doce Civil Municipal del Distrito Judicial de Cartagena de Indias exigió formalmente a Rodrigo de Gusmao Ribeiro, presidente de Claro, y a Alejandro Cantú Jiménez, su primer suplente, acatar el fallo de tutela emitido el pasado 20 de marzo de 2025, dentro de un proceso por el desorden del cableado en la ciudad. La orden judicial responde a un incidente de desacato presentado por el abogado Erick Urueta Benavides, quien lidera acciones legales para exigir soluciones definitivas a la problemática generada por los cables colgantes en postes de luz y telecomunicaciones. El juez ordenó a Claro dar cumplimiento inmediato y efectivo a lo dispuesto en el fallo, que exige respuestas claras, precisas y de fondo frente a la situación del cableado en Cartagena, en especial sobre los cables en desuso y el riesgo que representan para la seguridad pública. Mientras otras empresas como Afinia, ETB, Movistar, Tigo y Directv ya han dado respuesta a los requerimientos judiciales, Claro permanece pendiente de acatar lo ordenado, por lo que el juzgado reitera su obligación legal bajo riesgo de sanciones. El abogado Urueta afirmó que este fallo fortalece el proceso de exigencia de responsabilidad a las empresas prestadoras de servicios públicos y de telecomunicaciones. “No es solo un problema de seguridad, también es ambiental, estético y de dignidad urbana”, señaló. La comunidad y organizaciones civiles mantienen la presión, exigiendo medidas concretas para eliminar las llamadas “telarañas de cables” que afectan la imagen, la movilidad y la seguridad de Cartagena.

Read More »

La tragedia que revolucionó Cartagena: así fue como el Centro de Convenciones «surgió» de las cenizas que dejó el Mercado Getsemaní

El antiguo Mercado Publico de Cartagena también conocido como Mercado de Getsemaní, una construcción emblemática de la ciudad inaugurada en 1904 como parte de celebración del centenario de la independencia absoluta de España. Obra diseñada por el arquitecto Luis Felipe Jaspe y construida junto con el maestro Joaquín Caballero, en un lugar estratégico cercano al centro amurallado y al barrio de Getsemaní. Con un estilo neoclásico, de amplios corredores y pabellones. El mercado paso a convertirse rápidamente en un bullicioso centro de intercambio comercial, social y cultural, que reunía a cartageneros y habitantes de poblaciones vecinas. Y con el paso de los años, experimento una sobrecarga que rebaso la capacidad de personas. Para satisfacer la creciente demanda se añadieron nuevos pabellones en las décadas de 1920 y 1930. El desorden urbanístico y proliferación de comercios informales, afectaron su funcionamiento. En 1962 ocurrió el incendio más devastador, destruyendo gran parte del pabellón principal, alcanzando el punto más crítico el 30 de octubre en 1965, cuando una serie de explosiones provocaron tragedias mayores, explosiones en la chatarrería Char, ubicada dentro del mercado, sembrando el caos en los comerciantes. Testigos de la época como, Fidel Lotteau, relatan que la explosión fue causada por pólvora de contrabando traída por un comerciante conocido como «El Piscingo», quien distribuía productos pirotécnicos de forma ilegal en la ciudad. La primera detonación y segunda explosión de mayor magnitud sacudió el mercado, cobrando la vida de más de 50 personas y dejando alrededor de 200 heridos. Muchos de los fallecidos eran saqueadores que, aprovechando el caos, irrumpían a las joyerías y otros comercios abandonados para intentar robar. Situación caótica, que comenzó a generar protestas. El gestor y dueño de Mogollón & Cía. Jorge Benedetti González, gerente de las Empresas Públicas, se apersonó del problema. Contrató al arquitecto bogotano Gabriel Andrade Lleras para que estudiara la situación y propusiera una solución. Andrade realizó serios estudios urbanísticos y sociales y propuso un nuevo mercado en el lote donde habían funcionado los talleres del ferrocarril a Calamar, en el barrio de El Espinal sobre el lago de Chambacú. Llevando a cabo una propuesta que se presentó el 26 de septiembre de 1962 en la Cámara de Comercio y el 27 en las instalaciones de Fenalco. El 29 de septiembre de 1962 en El Universal, Panoptes demostró, con un mapa general de Cartagena y un círculo que abarcaba toda el área urbana cuyo centro era el sitio de Bazurto, para indicar que ese debía ser el sitio para un nuevo mercado porque coincidían las vías desde todos los sitios de la ciudad salvo las de los barrios que comenzaban a formarse hacia el norte, para los que incluyó un mercado más pequeño en el sector de Santa Rita. La magnitud del desastre dejó una profunda huella en la memoria colectiva de los cartageneros y marcó el fin del antiguo mercado. Hoy, donde una vez se alzó este icónico edificio, se encuentra el Centro Internacional de Convenciones Julio César Turbay Ayala, un moderno espacio que contrasta con el pasado tumultuoso y trágico de este lugar, pero que aún evoca recuerdos imborrables de la Cartagena de antaño.

Read More »

Joven de 19 años usaba disfraz de la Armada para extorsionar a ganaderos en la zona rural de Bayunca

En un operativo reciente en Bayunca, zona rural cercana a Cartagena, lograron la captura de una joven de 19 años que se hacía pasar por miembro de la Armada para extorsionar a ganaderos locales. La detenida, conocida como alias “Carolina”, utilizaba un disfraz militar y portaba un arma de juguete similar a la que utilizan las fuerzas armadas. La operación fue resultado de un clamor de la ciudadanía, preocupada por la creciente ola de extorsiones en la zona. Fue ejecutada por la Infantería de Marina en colaboración con la Policía Nacional, quienes, tras un patrullaje rutinario, interceptaron a la joven y a cuatro cómplices. Durante la intervención, se encontraron diversas armas de juguete que reforzaban su intento de intimidación. Alias “Carolina” ha sido puesta a disposición de la Fiscalía por el uso indebido de prendas militares y por extorsión

Read More »

Asaltantes madrugaron y hurtaron a un hombre en Las Gaviotas: sería el tercer hurto en una semana

Sobre las 4:54 am del día de hoy, jueves 26 de septiembre, un hombre fue asaltado por dos motorizados que se movilizaban por el barrio Las Gaviotas, específicamente en la tercera etapa, manzana 16. Tal y como se aprecia en el video, el hombre intentó huir de la acción de los asaltantes cuando. Sin embargo, al correr unos metros, se lanzó al suelo y cedió sus pertenencias ante los sujetos que, al parecer, estarían armados. Miembros de esta comunidad se sienten indignados por los continuos casos de hurto que se vienen presentando en Las Gaviotas, siendo este el tercero en menos de una semana.

Read More »