La Fiscalía suma un nuevo nombre en la investigación por la muerte de dos menores intoxicadas con talio
Un nuevo testimonio se convirtió en pieza clave dentro del proceso judicial contra Zulma Guzmán, señalada de estar detrás del envenenamiento de dos adolescentes de 13 y 14 años en Bogotá, quienes murieron tras consumir frambuesas contaminadas con talio, un metal pesado altamente tóxico.
El relato fue entregado por el domiciliario que transportó el paquete hasta la vivienda de las víctimas y permitió identificar a una mujer que habría participado directamente en la logística del envío.
El crimen que conmocionó a Bogotá
Los hechos ocurrieron en abril de 2025, cuando a la residencia de las menores llegó un supuesto obsequio de frambuesas, sin remitente identificado. Poco después de consumirlas, las adolescentes presentaron graves síntomas de intoxicación y fallecieron. Otras dos personas también resultaron afectadas, aunque lograron sobrevivir.
Durante meses, el caso permaneció sin avances públicos, hasta que en diciembre de 2025 la Fiscalía señaló formalmente a Zulma Guzmán como principal sospechosa y activó una circular roja de Interpol para dar con su paradero.
Zulma Guzmán fue hallada en Londres
La mujer fue localizada el 17 de diciembre en el río Támesis, en Londres, luego de haber transitado por varios países de América Latina antes de llegar a Europa. Tras permanecer 22 días hospitalizada, fue detenida por autoridades británicas y presentada ante el tribunal de Westminster.
Durante la audiencia, Guzmán se opuso a la extradición a Colombia, por lo que el proceso quedó en manos de la justicia del Reino Unido.
El domiciliario rompe el silencio
De acuerdo con información revelada por Caracol Radio, el domiciliario declaró ante la Fiscalía que recibió el paquete en un edificio de tres pisos, blanco y con puertas de vidrio, en Bogotá. El pedido fue solicitado inicialmente a nombre de Yeison, identificado como Yeison Rosas, un supuesto asesor espiritual que aparece en el expediente judicial y que habría tenido cercanía con Guzmán.
Al llegar al lugar, una mujer de avanzada edad, cabello completamente blanco, gafas y vestimenta formal, se presentó como Zenaida Vargas Pava. Ella confirmó la dirección, entregó el paquete y pagó en efectivo el servicio.
La insistencia para que el pedido fuera entregado
El domiciliario relató que, en un primer intento, las personas que atendieron en el apartamento rechazaron el pedido, alegando desconocer su origen. Tras marcar la entrega como fallida, recibió una llamada directa de la mujer que había entregado el paquete, quien le pidió regresar y completar la entrega.
Finalmente, el repartidor volvió al lugar, indicó que el pedido era para Martín, una de las personas que sobrevivió a la intoxicación, y dejó las frambuesas en el apartamento. Fue después de esto que las menores consumieron el producto contaminado.
Zenaida Vargas, nueva pieza en la investigación
Según la información conocida hasta ahora, Zenaida Vargas Pava nació el 13 de septiembre de 1962, tiene 63 años y reside en Bogotá. Su presunta participación la convierte en un elemento central dentro de la investigación, al haber sido la persona que entregó el paquete y presionó para que este fuera recibido.
La Fiscalía continúa recopilando pruebas para esclarecer su rol y establecer si actuó como intermediaria consciente en el envenenamiento.
Lo que sigue en el proceso judicial
Zulma Guzmán es requerida en Colombia por los delitos de homicidio agravado y tentativa de homicidio. Mientras avanza el proceso de extradición en el Reino Unido, las autoridades colombianas esperan que el nuevo testimonio permita fortalecer el caso y ampliar las responsabilidades penales.











