Por Alexander V. Romero Hernández

El 26 de marzo de 2023, The New York Time titula: “Me preocupa que estemos volviendo a cometer los mismos errores, Bill Gates” y lo dice desde el punto en que el mundo no se prepara para otra pandemia como el COVID-19, y es sabido que, si algo sucedió de esa implacable magnitud, es muy probable que vuelva a suceder, lo advierte quien lee 50 libros al año.

En contexto, quien recibió un fuerte huracán fue la educación presencial, en épocas de pandemia la educación en Colombia se desnudó por completo por la incapacidad de atender mediante tecnologías el aislamiento que obligo la COVID-19.  En un sistema educativo arcaico, y como solución desesperada entre el 2020 y 2021 mandaron a fotocopiar textos y libros por millones para el quehacer pedagógico en la educación en casa sobre todo en las instituciones públicas, por lo tanto, el resultado fue un retroceso sin precedentes en la formación, sin contar el repliegue anormal que se viene gestando por la falta de infraestructura y formación docente articulada para la anhelada Calidad Educativa.

El presidente Gustavo Petro Urrego, ve con preocupación la clasificación de Colombia como primeros, pero de atrás para adelante en el Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos(PISA) de los países de la OCDE, pero hay que analizar cuál fue el tratamiento del sector educativo en medio de la COVID-19 y adicional no se hizo el pare para analizar lo mal que estamos en educación desde antes de la pandemia, sumado el rezago de las tecnologías que se utilizan en este nuevo siglo para afrontar proceso educativo.

En corto análisis, ya están los estudiantes en las aulas y si hacemos una símil general de lo escrito por Bill Gates, ¿Se están cometiendo los mismos errores en materia educativa en Colombia?, la conectividad deficiente, no dotación de centros tecnológicos y virtuales, la no enseñanza del educando sobre el aprendizaje autónomo, el uso de nuevas tecnologías en las metodologías de investigación y así prepararnos a una nueva desconexión del ambiente educativo físico, y si no fuera así, el estudiante tener la capacidad de prepararse en cualquier tema desde la virtualidad y poder lograr una mejor competencia a nivel nacional e internacional.