Las obras de protección del manglar, que desarrolla la Corporación Autónoma Regional del Canal del Dique (Cardique) en el Caño de Bazurto, en el Pie de La Popa, avanzan satisfactoriamente y su culminación está prevista para septiembre.

De acuerdo con Ángelo Bacci, director de Cardique, hace un mes se reinició el cerramiento perimetral de cerca de 1.100 metros lineales en el Caño de Bazurto y ya muestra un avance superior al 30%. Este contrato estipula también el cerramiento de 380 metros lineales en la zona aledaña en tubería metálica al Parque Espíritu del Manglar en Cartagena, cuyos trabajos se adelantarán próximamente.

“Estos trabajos buscan proteger el manglar de la deforestación y de las basuras que algunos inescrupulosos arrojan a la orilla del caño, la ciénaga de Las Quintas y la Laguna de El Cabrero, colindante con el parque Espíritu del Manglar. De igual forma, los cuerpos de agua se protegen de la ocupación de ciertas zonas que son aprovechadas por habitantes de calle para armar cambuches y escondites, debido a la poca visibilidad que existe a causa de la densidad del manglar, generando impactos negativos al ecosistema”, menciona Bacci.

Precisó además que este cerramiento permite la recuperación y el repoblamiento del manglar, así como también la seguridad de la zona.

El Director de Cardique indicó que las obras se reinician cumpliendo con todos los protocolos de bioseguridad para proteger a los trabajadores del contagio del Covid-19.

“Gracias Cardique”: Asopopa

Cecil Botero, fiscal de la Asociación de Vecinos del Pie de La Popa (Asopopa), manifestó su agradecimiento a Cardique por haber escuchado sus peticiones y por la calidad de la obra que se desarrolla.

“Destacamos el trabajo de Cardique, pues una vez se finalicen estas obras la comunidad recuperará unas zonas que servirán para el esparcimiento. Por eso, pedimos a la Alcaldía de Cartagena nos apoye construyendo uno o dos parques biosaludables, pues en los últimos 12 años no han hecho inversiones en la zona”, dijo.

Así mismo, Ramón González, miembro de Asopopa, menciona que en el último mes que los habitantes de calle han sido desplazados por el desarrollo de la obra, se ha notado la presencia de aves migratorias, iguanas y otro tipo de animales que viven en el manglar.