Una fuerte denuncia encendió la controversia por las manifestaciones registradas frente al Museo Nacional de Colombia, en Bogotá. Carolina Restrepo, directora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), aseguró que algunos manifestantes habrían utilizado a menores de edad como escudos durante los enfrentamientos con la fuerza pública, ocurridos la noche del sábado 17 de octubre.
La funcionaria rechazó lo sucedido y cuestionó a quienes, según su denuncia, pusieron en riesgo la integridad de los niños para protegerse durante las alteraciones del orden público.
Los hechos se presentaron en medio de las protestas contra la decisión del Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella de retirar de exhibición y trasladar a archivo determinadas imágenes consideradas controvertidas, entre ellas las relacionadas con Carlos Pizarro Leongómez, excomandante del M-19.
La situación provocó enfrentamientos entre algunos manifestantes y unidades de la Policía, que intervinieron para controlar los disturbios.
Directora del ICBF lanzó fuertes críticas contra manifestantes
A través de su cuenta oficial de X, Carolina Restrepo cuestionó la presunta utilización de niños durante las protestas y calificó esta conducta como una expresión de cobardía.
La directora aseguró que durante la noche se habría recurrido a la presencia de menores de edad para evitar que algunos participantes enfrentaran directamente a las autoridades.
En su pronunciamiento, la funcionaria afirmó que resulta inadmisible utilizar a la niñez como instrumento de protección durante situaciones de violencia.
También rechazó que estas actuaciones puedan justificarse bajo argumentos relacionados con el derecho a la protesta o la defensa de determinadas posiciones políticas.
Su mensaje concluyó con una frase que generó especial atención: “Con la niñez, no. Ni en la guerra ni en las calles”.
Las afirmaciones corresponden a una denuncia pública de la directora del ICBF. Hasta el momento, no se ha informado de una conclusión judicial que establezca quiénes habrían utilizado a los menores ni las circunstancias específicas de los hechos denunciados.
¿Qué ocurrió frente al Museo Nacional de Bogotá?
Las manifestaciones se desarrollaron durante la noche del sábado 17 de octubre, en inmediaciones del Museo Nacional de Colombia.
Los participantes expresaron su rechazo a la decisión del Gobierno nacional de modificar la exhibición de determinadas imágenes relacionadas con la historia del conflicto armado colombiano.
Entre las referencias que generaron controversia se encuentran las de Carlos Pizarro, antiguo comandante del M-19, quien participó en la desmovilización de esa organización y posteriormente fue candidato presidencial.
Durante la jornada, las concentraciones derivaron en alteraciones del orden público y enfrentamientos con la fuerza pública.
La Policía desplegó unidades antidisturbios y vehículos blindados para intervenir en la zona.
Las situaciones más tensas se registraron en los alrededores de la carrera Séptima con calle 34, donde permanecieron algunos manifestantes después de que la mayoría de los asistentes abandonara el lugar.
Autoridades reportaron lanzamiento de objetos contra la Policía
La Secretaría de Gobierno de Bogotá informó que la mayor parte de los participantes se dispersó durante el desarrollo de la jornada.
Sin embargo, algunas personas que permanecieron en el sector, varias de ellas con el rostro cubierto, lanzaron objetos contundentes contra el dispositivo policial.
Los enfrentamientos motivaron la intervención de las unidades encargadas del control de disturbios.
La presencia de vehículos policiales y las alteraciones en el sector generaron momentos de tensión en las inmediaciones del museo.
Estos hechos ocurrieron durante una movilización que inicialmente buscaba expresar desacuerdo con las decisiones del Gobierno sobre determinadas piezas de carácter histórico.
Las autoridades deberán establecer las responsabilidades individuales por las conductas que pudieron constituir delitos o poner en riesgo a otras personas.
¿Por qué protestaban contra el Gobierno de De la Espriella?
El origen de las manifestaciones estuvo relacionado con las decisiones adoptadas por el Gobierno sobre la exhibición de imágenes históricas en espacios culturales.
El presidente Abelardo de la Espriella ordenó revisar y retirar de exhibición determinadas representaciones que considera problemáticas por su relación con antiguos integrantes de organizaciones armadas.
Una de las figuras mencionadas en esta controversia es Carlos Pizarro Leongómez, quien comandó el M-19 antes de participar en el proceso de paz y desmovilización de esa guerrilla en 1990.
La decisión presidencial generó críticas de sectores políticos, culturales y sociales que consideran importante preservar las distintas expresiones de la memoria histórica.
Desde la posición gubernamental, la discusión se relaciona con los límites entre la documentación del pasado y la exaltación institucional de figuras vinculadas con organizaciones armadas.
El desacuerdo llevó a ciudadanos y organizaciones a manifestarse frente al Museo Nacional.
María José Pizarro y exministros participaron en la jornada
Entre las personas que participaron en la movilización se encontraban figuras políticas y culturales que expresaron su desacuerdo con las medidas anunciadas por el Gobierno.
La jornada contó con la presencia de María José Pizarro, hija de Carlos Pizarro Leongómez, así como de los exministros de Cultura Juan David Correa y Patricia Ariza.
También participó Susana Muhamad, junto con representantes de colectivos feministas y organizaciones LGBTIQ.
Los asistentes cuestionaron las decisiones relacionadas con las imágenes históricas y defendieron la importancia de preservar la memoria del conflicto armado colombiano.
Sin embargo, la presencia de estas figuras en la manifestación no implica que hayan participado en los enfrentamientos ni en las conductas denunciadas por la directora del ICBF.
La responsabilidad por cualquier hecho irregular debe establecerse de manera individual y con base en las pruebas correspondientes.
ICBF advierte sobre los riesgos de involucrar a niños en situaciones violentas
La denuncia de Carolina Restrepo puso nuevamente en discusión la protección de los menores de edad durante manifestaciones públicas.
La directora del ICBF sostuvo que los niños no deben ser utilizados como instrumentos para enfrentar a las autoridades o proteger a adultos involucrados en disturbios.
En Colombia, la Constitución Política reconoce la prevalencia de los derechos de los niños y establece obligaciones especiales de protección para la familia, la sociedad y el Estado.
El Código de la Infancia y la Adolescencia también contempla medidas destinadas a garantizar su integridad física y emocional.
La participación de niños y adolescentes en expresiones pacíficas de carácter social no constituye, por sí misma, una conducta irregular.
Sin embargo, exponerlos deliberadamente a enfrentamientos violentos o utilizarlos para impedir actuaciones policiales puede representar una vulneración de sus derechos.
Por ello, es fundamental diferenciar entre la presencia legítima de menores en espacios públicos y las conductas que efectivamente los colocan en situaciones de riesgo.
Carolina Restrepo comparó la denuncia con prácticas del conflicto armado
Uno de los aspectos más fuertes del pronunciamiento fue la comparación que hizo la directora del ICBF con prácticas denunciadas durante el conflicto armado colombiano.
La funcionaria recordó que históricamente se ha cuestionado la utilización de menores de edad por parte de organizaciones guerrilleras.
A partir de esa referencia, manifestó su preocupación por la posibilidad de que conductas similares se presenten durante disturbios urbanos.
Su comparación generó una dimensión adicional en el debate, al relacionar la protección de la niñez con situaciones de confrontación y violencia.
No obstante, las circunstancias de una protesta civil y las de un conflicto armado son jurídicamente diferentes.
La eventual utilización de menores para proteger a adultos durante enfrentamientos con la Policía debe investigarse de acuerdo con los hechos concretos y las normas aplicables.
Derecho a la protesta y protección de la infancia
La controversia también plantea la necesidad de garantizar simultáneamente dos derechos fundamentales: la protesta pacífica y la protección especial de los niños.
La Constitución colombiana reconoce el derecho de las personas a reunirse y manifestarse pública y pacíficamente.
Este derecho permite expresar desacuerdos frente a decisiones gubernamentales y participar en debates de interés colectivo.
Sin embargo, su ejercicio no ampara actos violentos ni conductas que vulneren los derechos de terceros.
Cuando hay presencia de menores de edad, las autoridades deben adoptar precauciones especiales para prevenir daños y garantizar su protección.
De igual manera, los adultos que participan en manifestaciones tienen la responsabilidad de evitar que los niños sean expuestos a situaciones peligrosas.
La respuesta de las autoridades debe respetar los principios de legalidad, necesidad y proporcionalidad.
¿Habrá investigaciones por el presunto uso de niños como escudos?
La denuncia de la directora del ICBF plantea interrogantes sobre las actuaciones que podrían adelantarse para esclarecer lo sucedido.
Será necesario establecer si existen videos, testimonios u otros elementos que permitan determinar las circunstancias en las que estuvieron presentes los menores.
También deberá identificarse si alguna persona los expuso deliberadamente a los enfrentamientos.
Hasta ahora, la información conocida no permite establecer cuántos niños habrían resultado involucrados ni si alguno sufrió lesiones.
Tampoco se ha confirmado públicamente la apertura de investigaciones específicas contra personas determinadas por los hechos señalados por Restrepo.
Cualquier actuación deberá proteger la identidad de los menores y garantizar sus derechos.
La polémica por el Museo Nacional continúa
Los disturbios y la denuncia del ICBF se suman a una controversia que ha generado fuertes diferencias políticas y culturales.
Mientras algunos sectores respaldan las decisiones del Gobierno sobre las representaciones históricas, otros consideran que estas medidas pueden afectar la manera en que se presenta la memoria del conflicto armado.
Las manifestaciones del sábado evidenciaron la intensidad de esas diferencias.
Sin embargo, los enfrentamientos y la presunta exposición de menores de edad a situaciones de violencia introdujeron una preocupación adicional sobre las condiciones en las que se desarrollan las protestas.
La denuncia de Carolina Restrepo pone el foco en una obligación que debe prevalecer por encima de cualquier confrontación política: garantizar la seguridad y los derechos de los niños.
Por ahora, corresponde a las autoridades esclarecer lo ocurrido frente al Museo Nacional y determinar si hubo conductas que comprometieron la integridad de menores durante los disturbios.










