Por Leonardo Jose Contreras Rocha

El grado de expectativas sociales que tienen algunos habitantes del municipio, frente a un gobierno próximo a entrar en funcionamiento es bastante grande, desde el primero de enero, las riendas del municipio quedan en las manos de Raquel Victoria Sierra Fuentes, una mujer nacida y criada en el municipio, que es abogada de profesión.

Ha trabajado en varios espacios, como por ejemplo lo ha sido la comisaria de familia municipal. Es un vivo ejemplo de su constante lucha, trabajo y gestión por la niñez y las mujeres del municipio, ha sido una de las banderas que le abrieron camino para hoy ser la alcaldesa. Modestia aparte, hay un dicho que dicen “Cría fama y acuéstate a dormir”.

La nueva alcaldesa y su gabinete, recibió públicamente en el patio de la alcaldía la posesión por parte de la administración saliente representada por Carlos Coronel Mera, la trasmisión de mando. Raquel a su vez invitó a los 13 concejales municipales a gestionar de la mano con su administración proyectos que mejoren la calidad de los habitantes, las expectativas frente a una mujer que ha luchado incansablemente por el pueblo que la vio nacer, son bastantes positivas.

Por otro lado, un ciudadano agregaba: “La nueva administración encuentra un municipio con muchos retos, en materia de salud, educación y sobre todo que María la baja vuelva a ser la “despensa agrícola” del departamento de Bolívar, atlántico y porqué no del país.

En conclusión, la administración entrante debe hacer importantes esfuerzos para que uno de los municipios más ricos del departamento y del país por su ubicación geográfica reactive su economía que está en sus tierras que son 90 % productivas.

El 2020 será un año en que por fin empezaremos a constatar el sentido de nuestras expectativas. Se le desea los mejor a la futura alcaldesa. ¡Confiemos en que al final María la Baja saldrá fortalecida y la esperanza sea la que guíe el sentir político!, ¡María La Baja, tierra del forastero, viste al que viene encuero, y engorda al que viene flaco!
¡María La Baja, pueblo amañador!