La violencia contra los periodistas se perpetúa en un México con ineficaces medidas de protección y críticas diarias a los medios por parte del presidente Andrés Manuel López Obrador. «Matar periodistas en México no tiene ninguna consecuencia”.
Las recientes cifras han llevado a organizaciones como Reporteros Sin Fronteras (RSF) a calificar el país como el «más mortífero» para la prensa en el mundo.
Según Artículo 19, México suma 148 periodistas asesinados por su labor desde el 2000 a la fecha, 28 de ellos durante el mandato de Andrés Manuel López Obrador, que arrancó en diciembre de 2018.
Asimismo, Artículo 19 documentó 362 agresiones en el primer semestre de 2021, una cada doce horas. «La violencia va creciendo y no se ha contenido», apuntó Leopoldo Maldonado, y lamentó la incapacidad del Estado mexicano, tanto del Gobierno federal como de las autoridades locales.
México tiene desde 2012 el Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, que actualmente consta de 1.504 beneficiarios, 493 de ellos periodistas. Según la Secretaría de Gobernación (Segob), esta cifra implica un aumento del 88 por ciento frente a los 798 beneficiarios de 2018. Maldonado destacó que este año, y pese a la eliminación de un fideicomiso, se incrementará el presupuesto del mecanismo en un 56 por ciento.
Cada vez que matan a un periodista, López Obrador condena la violencia y promete justicia expedita y libertad de expresión.











