“Mientras más grande es el poder, más grande es el abuso” Edmund Burke.

Por Álvaro Morales de León.

Producto de la época de las concesiones iniciadas en los tiempos en que nos gobernó el presidente Gaviria, el entonces Aeropuerto de Crespo; hoy, Aeropuerto “Rafael Núñez” fue entregado bajo esta modalidad, la cual consiste en la asociación que el sector público, generalmente, hace con una empresa de carácter privado, casi siempre, para la explotación de un bien o servicio por un determinado tiempo.

Desde el año 1996, hace 26 años, el “Rafael Núñez” fue entregado en Concesión por el gobierno nacional a la firma SACSA (Sociedad Aeroportuaria de la Costa S.A.), propiedad de la familia Gedeón, oriunda de Cartagena, para que asumiera la operación de este Aeropuerto durante 40 años, los cuales se vencen el 31 de diciembre de 2036.

Entendiendo claramente que, en las Concesiones, como esta, entre el gobierno nacional y una empresa privada como SACSA. S. A, lo que únicamente se ha entregado a esta firma es la operación y explotación de un servicio, como el aeroportuario, en cual se realiza en unas instalaciones o edificaciones que son propiedad del Estado colombiano, son bienes gubernamentales que no le pertenecen al concesionario sino a toda la nación, que somos todos los colombianos.

Esta situación parece que no la han entendido, ni tienen clara los Gedeón, la familia dueña de SACSA S.A, la que opera los servicios aéreos del Aeropuerto, solamente, pero que para los Gedeón parece que con la Concesión de la operación aeroportuaria también el gobierno nacional les hubiera endosado la propiedad de las instalaciones físicas del Aeropuerto.

La Administración del Aeropuerto por parte de SACSA, por decisión autónoma, violando los derechos de libre movilización optaron por sólo permitir el ingreso a las instalaciones del Puerto Aéreo a los que van a viajar y se lo impide a los ciudadanos que no siendo viajeros se disponen a utilizar los servicios  de cajeros automáticos instalados dentro de la Edificación o que de igual manera tienen el deseo de tomarse un tinto, un refrigerio o hacer compra en alguno de los establecimientos de comercio que funcionan en su interior.

Consideramos que esta decisión de los Gedeón es absolutamente absurda máxime cuando el ciudadano no viajero, al que se le impide el ingreso, cumpla a cabalidad con todos los requisitos exigidos por los guardas de seguridad, como el de la identificación personal y el de la bioseguridad, así como la también exigida información a dicho Guarda el motivo de la necesidad de su ingreso.

No han valido para nada los reclamos y solicitudes a SACSA por parte del Edil que nos representa en esta jurisdicción; sin embargo, los vecinos del sector aledaños al Aeropuerto, especialmente los cercanos a la Pista sí les toca aguantarse la estridencia que los aviones obsoletos producen al aterrizar, y las continuas explosiones de pólvora que hace el Aeropuerto para espantar las aves que merodean alrededor de la Pista.

Finalmente, esperamos una pronta solución a estos abusos de los Gedeón, considerando, además, que las medidas restrictivas por bioseguridad fueron levantadas hace ya un poco más de un año., y que al impedir el ingreso a un edificio estatal están vulnerando derechos fundamentales como el de la libre movilización.