Lo que comenzó como un gimnasio en Cartagena se convirtió en una plataforma digital de entrenamiento y bienestar. Melisa González y Mauricio Pérez lograron reinventar su negocio después de la pandemia y, con el respaldo del Fondo Emprender del SENA, desarrollaron una aplicación que hoy genera empleo y busca llegar a usuarios internacionales.
Una historia de perseverancia y emprendimiento nació en Cartagena. Melisa González y Mauricio Pérez son los creadores de Otrix, una iniciativa que surgió de su interés por el bienestar físico y que, después de enfrentar el cierre de su gimnasio durante la pandemia, encontró en la tecnología una nueva oportunidad para crecer.
La pareja pasó de ofrecer entrenamientos en un establecimiento físico a desarrollar una aplicación que permite a sus usuarios acceder a clases, recibir acompañamiento personalizado y hacer seguimiento a sus avances desde diferentes lugares.
Su historia fue destacada por el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA), entidad que, a través del Fondo Emprender, les otorgó $100 millones para fortalecer su modelo de negocio y desarrollar su propia plataforma tecnológica.
Una experiencia personal que se convirtió en un emprendimiento
Antes de convertirse en empresaria, Melisa González, licenciada en Pedagogía Infantil y madre de dos hijos, encontró en el ejercicio físico una manera de transformar sus hábitos y mejorar su bienestar.
Lo que inicialmente comenzó como una decisión personal terminó convirtiéndose en una oportunidad para ayudar a otras personas interesadas en incorporar la actividad física a sus vidas.
Junto a su esposo, Mauricio Pérez, decidió emprender en el sector del entrenamiento y abrió un gimnasio en Cartagena, donde ambos comenzaron a desarrollar su proyecto empresarial.
Sin embargo, la llegada de la pandemia cambió sus planes.
Las restricciones sanitarias y las dificultades para mantener abierto el establecimiento los llevaron a cerrar las puertas de su gimnasio, enfrentándose a uno de los momentos más complejos de su emprendimiento.
A pesar de esta situación, la pareja decidió buscar alternativas para continuar ofreciendo sus servicios.
De las clases por Zoom a crear su propia aplicación
Tras el cierre del gimnasio, Melisa y Mauricio comenzaron a apoyarse en herramientas digitales para mantener el contacto con sus usuarios.
En un principio, utilizaron plataformas como Zoom para realizar entrenamientos virtuales y hojas de cálculo de Excel para organizar la información de sus clientes.
Aunque estas herramientas les permitieron continuar trabajando, también identificaron la necesidad de contar con una plataforma que integrara sus servicios y facilitara el acompañamiento a cada persona.
Fue así como comenzó a tomar forma Otrix, una propuesta que combina entrenamiento físico, bienestar y tecnología.
La idea era desarrollar una aplicación que permitiera organizar las clases, ofrecer planes personalizados y realizar seguimiento al progreso de los usuarios sin depender de un establecimiento físico.
Tres convocatorias y $100 millones del Fondo Emprender
Para convertir su idea en una plataforma tecnológica, la pareja buscó el respaldo del Fondo Emprender del SENA, un programa que ofrece financiación y acompañamiento a iniciativas empresariales.
El proceso requirió persistencia. Melisa González y Mauricio Pérez participaron en tres convocatorias antes de conseguir la aprobación de su proyecto.
Finalmente, recibieron $100 millones, recursos que les permitieron avanzar en el desarrollo de su aplicación, adquirir equipos y fortalecer sus estrategias de marketing digital.
Además de la financiación, contaron con acompañamiento técnico para mejorar la organización de la empresa y estructurar su modelo de negocio.
Este respaldo fue determinante para pasar de un servicio de entrenamiento apoyado en herramientas digitales básicas a una plataforma propia.
¿Cómo funciona Otrix y qué servicios ofrece?
Actualmente, Otrix funciona como una plataforma de entrenamiento y bienestar que busca facilitar el acceso a la actividad física mediante herramientas tecnológicas.
A través de su aplicación, los usuarios pueden:
- Agendar clases y sesiones de entrenamiento.
- Acceder a planes de ejercicio personalizados.
- Recibir acompañamiento en tiempo real.
- Consultar y hacer seguimiento a sus avances.
La plataforma también permite desarrollar actividades grupales de manera virtual, facilitando la participación de personas que se encuentran en diferentes lugares.
Con este modelo, Melisa y Mauricio buscan ofrecer una alternativa para quienes desean mantenerse activos, pero no siempre pueden asistir presencialmente a un gimnasio.
Un emprendimiento cartagenero que ya genera cuatro empleos
El crecimiento de Otrix no solo se refleja en el desarrollo de su aplicación, sino también en las oportunidades laborales que ha generado.
De acuerdo con la información publicada por el SENA, la empresa cuenta actualmente con cuatro empleos y continúa trabajando en el fortalecimiento de sus servicios.
Sus creadores también tienen entre sus objetivos ampliar el alcance de la plataforma para llegar a clientes nacionales e internacionales.
La posibilidad de ofrecer entrenamientos virtuales representa una oportunidad para conectar con usuarios que buscan acompañamiento físico desde otras ciudades y países.
Aunque el emprendimiento continúa en proceso de expansión, la tecnología se ha convertido en una herramienta fundamental para su crecimiento.
El papel del SENA en el crecimiento de Otrix
El Fondo Emprender es una iniciativa del SENA que busca apoyar la creación y el fortalecimiento de empresas mediante recursos de financiación y acompañamiento técnico.
En el caso de Otrix, este respaldo permitió que una idea surgida de las dificultades de la pandemia avanzara hacia un modelo de negocio basado en una aplicación propia.
La experiencia de Melisa González y Mauricio Pérez muestra cómo la formación, la tecnología y el acceso a recursos pueden contribuir al desarrollo de emprendimientos regionales.
De una dificultad a una oportunidad para crecer desde Cartagena
Lo que comenzó como un proyecto familiar alrededor del ejercicio físico terminó convirtiéndose en una empresa que busca llegar más allá de Cartagena.
Después de cerrar su gimnasio, Melisa y Mauricio decidieron adaptarse, buscar apoyo y desarrollar una nueva manera de ofrecer sus servicios.
Hoy, con una aplicación propia, cuatro empleos generados y planes de expansión, Otrix continúa creciendo como una iniciativa que combina bienestar, tecnología y emprendimiento.
Su historia demuestra cómo una dificultad puede dar origen a nuevas oportunidades cuando se combina la perseverancia con el acceso a herramientas de formación y financiación.











