En el sector Las Colonias del barrio Manga, una voz femenina se ha convertido en símbolo de identidad, tradición y bienestar comunitario. Se trata de Katiuska Herrera Castro, una cartagenera de 46 años, de nombre ruso y corazón caribe, que hoy encanta a su comunidad interpretando gaita, bullerengue, fandango y cantos de canoa con la fuerza y el sentimiento de las auténticas cantadoras de Montes de María y de las riberas del río Magdalena.
Katiuska llegó hace menos de dos años al Grupo de Gaita Las Colonias, un proceso cultural con más de ocho años de trayectoria, vinculado a los programas de formación del Programa de Música Puerto Azul, liderado por la Fundación Puerto de Cartagena, operadora de las acciones de Responsabilidad Social Empresarial del Grupo Puerto de Cartagena. Fue invitada por una amiga, buscando un espacio para desestresarse de la rutina laboral y de las responsabilidades del hogar, sin imaginar que allí descubriría una faceta artística que transformaría su vida.
El maestro Carlos Rafael Orozco, formador del grupo, destaca su voz fina y melodiosa, así como un proceso de aprendizaje acelerado que le permitió superar los nervios iniciales y alcanzar una gran fluidez en escena. “Los días de cantar con vergüenza ya quedaron atrás”, recuerda Katiuska, quien evoca con orgullo su primera presentación pública interpretando Como el Ave Cantar, canción que le valió los primeros aplausos y el reconocimiento de su barrio.











