La medida busca facilitar la comercialización y mejorar el acceso a productos de higiene oral
El Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) anunció un cambio clave en la regulación de productos de higiene oral en Colombia: los cepillos dentales manuales y eléctricos de uso convencional dejarán de ser considerados dispositivos médicos, por lo que ya no requerirán registro sanitario para su venta y distribución en el país.
La decisión fue oficializada el 6 de enero de 2026 y representa una transformación significativa en el mercado nacional, al reducir trámites administrativos para fabricantes, importadores y comercializadores de estos productos esenciales para el cuidado personal.
Por qué los cepillos dentales dejan de ser dispositivos médicos
La determinación se tomó tras un análisis técnico realizado por la Sala Especializada de Dispositivos Médicos y Reactivos de Diagnóstico In Vitro de la Comisión Revisora del Invima. En su evaluación, la autoridad concluyó que los cepillos dentales manuales y eléctricos destinados a la limpieza cotidiana de dientes, encías y lengua no cumplen con los criterios de riesgo que definen a un dispositivo médico.
El organismo explicó que estos productos están diseñados para la remoción externa de placa bacteriana y la prevención de caries, sin implicar un riesgo significativo para la salud que justifique controles sanitarios previos como el registro obligatorio.
Cepillos que sí seguirán bajo control sanitario
La nueva clasificación no aplica para todos los tipos de cepillos. El Invima aclaró que los cepillos dentales ultrasónicos o que funcionan mediante radiofrecuencia continuarán siendo considerados dispositivos médicos.
Esto se debe a que su funcionamiento puede implicar la remoción de placa y cálculos subgingivales o supragingivales, lo que podría generar efectos abrasivos sobre el esmalte dental y los tejidos blandos si no se utilizan de forma adecuada. Por esta razón, estos dispositivos siguen siendo de uso exclusivo para profesionales de la salud y deberán mantener su registro sanitario y vigilancia estricta.
Un ajuste alineado con estándares internacionales
El cambio regulatorio hace parte de un proceso de modernización normativa y de alineación con criterios internacionales de vigilancia sanitaria. Con esta medida, el Invima busca eliminar barreras innecesarias para la fabricación e importación de productos de uso diario, sin descuidar la protección de la salud pública.
La entidad señaló que el nuevo enfoque permite diferenciar con mayor claridad entre productos de cuidado personal y dispositivos que requieren supervisión médica especializada.
Beneficios para los consumidores y el mercado
Según el Invima, esta decisión traerá ventajas tanto para los consumidores como para el sector comercial. Al reducir los requisitos regulatorios, se espera una mayor disponibilidad de cepillos dentales en el mercado, precios más competitivos y procesos más ágiles para su comercialización.
Aunque ya no se exigirá registro sanitario para los cepillos de uso diario, la autoridad reiteró que mantendrá labores de inspección, vigilancia y control, con el fin de garantizar que todos los productos cumplan con estándares de calidad, seguridad y etiquetado adecuados.











