Luego de los ultimo anuncios del gobierno nacional respecto a la necesidad de incrementar los precios de la gasolina para cubrir el déficit fiscal del fondo de estabilidad (FEPC), Surtigas propuso una solución para aliviar el impacto de los ciudadanos que utilizan el vehículo como medio para el sustento de sus familias.

El gas natural vehicular es el combustible indicado para atender los segmentos de carga y pasajeros, porque es más económico que la gasolina y el diésel, y no es subsidiado por el fondo de estabilidad de los combustibles.

“Al renovar de manera decidida el parque antiguo de camiones y tractomulas diésel, por vehículos nuevos propulsados con gas natural, se alivia el déficit fiscal del FEPC; se disminuye la presión inflacionaria causada por los precios de los combustibles líquidos y se contribuye a la descarbonización del país”, indicó Santiago Mejía, gerente general de Surtigas.

En días pasados, el doctor Amilkar Acosta, exministro de Minas y Energía, mencionó que “el gas natural está llamado a servir de combustible puente de la transición energética y así lo catalogó el parlamento europeo, integrándolo a su matriz energética con el sello verde, dándole el mismo tratamiento de las energías renovables”.

En Colombia el gas natural es considerado un combustible social, por lo que este representa para los hogares, en términos de calidad de vida y salud pública; de la misma manera es apreciado por muchos transportadores que se benefician del ahorro que obtienen al sustituir los combustibles líquidos por el GNV, pues cada vez la oferta de vehículos con motores de fábrica a gas natural es más alta.