William García Tirado solicita al Alcalde Dau que se tomen medidas coherentes y con sentido social, refiriendose a los trabajadores informales que viven del día a día, puesto que según las cifras del DANE son el 47% de la Población Ocupada de la ciudad. Lo que puede generar una desobediencia social a las restricciones dadas en los últimos decretos.
Luego de que el Alcalde Mayor de la Ciudad de Cartagena, William Dau Chamatt, anuciara a través del Decreto 0495 del 13 de marzo del 2020, en el artículo 3 en el punto 3.2.13 que se restringe la presencia de los vendedores ambulantes sin tenencia legítima en el Centro Histórico; García Tirado solicita a Dau que las medidas se tomen de manera coherente y con un sentido social.
«Es necesario comentar que las medidas no pueden emitirse de manera caprichosa e incosciente al pueblo como se ha hecho; no, las medidas tienen que ser coherentes e ir revestidas de contenido social; y previo a su decrete debe medirse y analizarse el impacto económico que generaran.» Asegura García.
Dado que las cifras del DANE, para Cartagena señalan que casi 200 mil personas, de las 428 mil que están ocupadas, hacen parte los llamados ‘Trabajadores por cuenta propia’, lo que representan casi el 47% del total de los empleados de todo el corralito de piedra.
Es por esta razón, que el ex Candidato a la Alcaldía asegura que «esto nos lleva a que las casi 200.000 personas que derivan su sustento del día a día, de lo que trabajan y logran reunir en cada jornada; que todos los días tienen el calvario de pagar el pagadiario; no pueden sencillamente por voluntad del mandatario encerrarse a ver peliculas de HBO y Fox Premium; y decirle al gota gota venga mañana, dado que necesitan salir a ganarse los pesos con que proveer los alimentos para su familia; y así como se está haciendo, al prohibir le parrilero de día y toque de queda nocturno, se le cierran las opciones a estas personas, llevandolas a la inamovilidad absoluta, ¿Cómo comerán?»
También afirma que estas acciones lo que generan en el pueblo es desobediencia social «pues ante la necesidad, el mototaxista, el informal, ver a su hijo llorando por hambre, saldrá a la calle a intentar ganar unos pesos, para darle la subsistencia a su familia; y para medida de superviviencia no hay decreto que la aguante.»
Propone entonces, que se solicite ayuda humanitaria para aquellos que se quedan guardados en una casa adonde no hay Tv cable, ni una nevera provisionada, con una alacena llena, que les de la tranquilidad para cumplir el toque de queda.
Según William García al decretarse la calamidad pública se tienen las herramientas legales para ordenar entregar un mínimo vital o ayuda económica a estas personas.











