La Fiscalía General de la Nación abrió una investigación formal contra Juliana Andrea Guerrero Jiménez y su hermana Verónica Guerrero Jiménez para establecer si existieron irregularidades relacionadas con una presunta red de corrupción y tráfico de influencias para gestionar contratos públicos. El caso quedó en manos de la Dirección Especializada contra la Corrupción, que ya ordenó las primeras diligencias de policía judicial para recolectar pruebas.
La investigación se originó tras una publicación de la revista Semana, que recopiló testimonios de empresarios, conversaciones de WhatsApp, audios y comprobantes de consignaciones. Según esas denuncias, las hermanas habrían ofrecido gestionar contratos con entidades del Estado a cambio de millonarios pagos. Tres empresarios aseguran haber entregado más de 600 millones de pesos sin que los contratos prometidos se concretaran. Por ahora, estos hechos hacen parte de una investigación en curso y deberán ser verificados por las autoridades.
En medio de la controversia, el presidente Gustavo Petro defendió públicamente a las hermanas Guerrero. A través de su cuenta en X, afirmó que no mantiene con ellas relaciones distintas a las laborales, sostuvo que no se materializó ningún robo y pidió que, si fueron abordadas por empresarios que intentaron corromperlas, presenten las denuncias correspondientes ante las autoridades. El mandatario también solicitó que las investigaciones avancen para esclarecer lo ocurrido.









