La familia de Yudi Castellanos asegura que la empresa los llevó a un sendero no autorizado y sin medidas de seguridad, lo que habría provocado la tragedia en el Meta.
La historia de un viaje soñado terminó en dolor para la familia Castellanos. Yudi Alexandra Castellanos, una arquitecta de 23 años, murió tras ser arrastrada por la corriente en Caño Canoas, una zona que, según Parques Nacionales, no está habilitada para actividades turísticas. Su madre y su hermano relataron que la agencia Eco Trips habría omitido advertencias, protocolos y medidas de protección básicas.
La joven había viajado con su madre, Ana Victoria Solano, y su hermano, Leonardo Castellanos, como parte de un plan turístico contratado con la mencionada empresa, que ofrecía un recorrido por Caño Cristales, Caño Canoas y Siete Machos. La familia asegura que la agencia promocionó el tour como seguro y con todas las garantías, pese a que Caño Canoas es una zona restringida.
Una vida llena de metas y un viaje que nunca debió ocurrir
Yudi Castellanos había culminado su pregrado en arquitectura en diciembre de 2024 y cursaba una especialización. Su hermano la describía como una mujer disciplinada, dedicada al ejercicio y apasionada por viajar. Aunque conocía varios destinos internacionales, Caño Cristales era un lugar que siempre había querido visitar.
Motivados por esa ilusión, la familia contrató con Eco Trips, una empresa que, según ellos, se promocionaba como confiable y con itinerarios completos. El plan, que tenía un costo de cerca de dos millones de pesos por persona, incluía visitas guiadas. En Caño Cristales, el recorrido se realizó sin incidentes y con guías acreditados.
El desvío hacia un sendero no autorizado
El último día del viaje, el 7 de septiembre de 2025, el grupo fue llevado a Caño Canoas, a unos 30 kilómetros de Caño Cristales. Allí notaron que el manejo era completamente distinto: no había presencia de Parques Nacionales y los guías parecían ser locales subcontratados, sin acreditación oficial.
Para tener una mejor vista de las cascadas, cerca de 30 turistas, entre ellos Yudi, intentaron cruzar un río sin cascos, chalecos salvavidas ni ningún otro elemento básico de seguridad. Leonardo relató que los guías solo sostenían una cuerda improvisada que no ofrecía mayor apoyo.
Al regresar, el caudal del río había aumentado. Aun así, los guías insistieron en volver por el mismo punto. Fue entonces cuando, al intentar cruzar, Yudi perdió el equilibrio y fue arrastrada por la corriente. El guía que la acompañaba logró salir por su cuenta; ella no.
Desesperación, demoras y un área que nunca debió ser visitada
La madre recibió la noticia al otro lado del río. Pese a la urgencia, los equipos de rescate llegaron casi cuatro horas después. Durante la búsqueda, la familia descubrió que Caño Canoas no es un sendero permitido para el ecoturismo.
Luis Olmedo Martínez, director de Parques Nacionales, confirmó que la zona está restringida por su alto riesgo y que ninguna agencia debería ofrecer recorridos allí. La familia acusa a Eco Trips de poner en peligro a decenas de personas y de abandonar a los afectados tras la tragedia.
Hallazgo del cuerpo y consecuencias legales
El 9 de septiembre, el cuerpo de la joven fue encontrado a varios kilómetros aguas abajo por la Defensa Civil. La familia responsabiliza directamente a la agencia por negligencia y por no cumplir con los protocolos mínimos.
El penalista Ricardo Burgos señaló que, si se comprueba que la empresa actuó sin precaución y violó restricciones oficiales, podría enfrentar cargos por homicidio culposo y fraude a resolución administrativa. A pesar de la muerte de Yudi, la agencia habría seguido ofreciendo el tour a Caño Canoas durante semanas posteriores.
Parques Nacionales confirmó un proceso sancionatorio contra Eco Trips, mientras que la Superintendencia de Industria y Comercio abrió una indagación preliminar por presuntas fallas en la prestación del servicio.











