La renuncia de la senadora María Fernanda Cabal al Centro Democrático ha generado debate político y cuestionamientos sobre la unidad del partido en un momento clave de la coyuntura electoral colombiana. En una carta dirigida a las directivas del partido, Cabal —junto con el presidente de Fedegán, José Félix Lafaurie— anunció que abandona la colectividad debido a lo que considera fallas en el proceso de selección interna que llevó a Paloma Valencia a convertirse en la candidata presidencial del uribismo. Esta decisión ha despertado especulaciones sobre una posible escisión del Centro Democrático, aunque la propia Valencia ha descartado de forma tajante esa posibilidad.
¿Qué dijo Paloma Valencia sobre la escisión?
Paloma Valencia, actual candidata presidencial del Centro Democrático, respondió a la renuncia de Cabal enfatizando que “escisión no habrá” dentro de la colectividad. En diferentes declaraciones públicas, Valencia defendió la solidez y cohesión del partido, asegurando que las tensiones internas no conducirán a una división estructural. Para la candidata, la organización política se mantiene unida y firme, especialmente de cara a los retos de la próxima contienda electoral, y desconoce que exista un movimiento interno con suficiente fuerza como para fragmentar al Centro Democrático.
Impacto político de la salida de Cabal
La salida de María Fernanda Cabal —quien ha sido una figura visible y de influencia dentro del uribismo— representa un reto político para la estabilidad y percepción pública del partido. Aunque Paloma Valencia ha defendido la legitimidad del proceso interno que la llevó a la candidatura, algunos analistas consideran que este episodio expone tensiones subyacentes entre diferentes corrientes internas y pone a prueba la capacidad del Centro Democrático para mantener la cohesión de sus líderes y bases. A pesar de esto, la respuesta oficial ha sido un llamado a la unidad y a evitar interpretaciones que sugieran fracturas profundas dentro de la colectividad política.











