Cuando hablamos de crisis, nos referimos a una terminología momentánea que se puede superar así como cuando hablamos de crisis financiera o familiar son superables si ajustamos y mejoramos las cosas que hacíamos mal, en Cartagena no podemos hablar de una crisis ecológica lo que existe en Cartagena es una mutación ecológica que no se puede detener, las alarmas se prendieron a tiempo nos avisaron por años, los expertos nos dieron datos pero lo tomamos con una calma asombrosa con un tipo de estoicismo, no podemos detener lo que pasara, incluso se nos sale de nuestras manos no podemos controlar el aumento del nivel del mar en los próximos 20 años mostrara otra radiografía del centro histórico, aumentara la pobreza y el hambre el efecto social que dejara en las comunidades aledañas a la Ciénaga de la virgen será devastador. La crisis pasara por una alteración profunda muy visible y dinámica, queda un camino y es adaptarnos nosotros y adaptar a la ciudad.

A veces pienso que, debemos sentirnos avergonzados de convertir una situación irreversible al seguir avanzando como dormidos sin escuchar las alertas, saber e ignorar al mismo tiempo, no quiero ser catastrófico, pero me pregunto ¿cómo vamos con el asunto del Cerro de la Popa? ¿Estudios y estudios y nada de acciones?, los efectos de un deslizamiento serían inimaginables, catastróficos, pero al mismo tiempo un buen negocio para los que quieren que eso suceda. Hay algo, que debe quedar muy claro; el Gobierno local no le interesa para nada solucionar las cosas de fondo, el caos para ellos es control y corrupción, es la manera como manejan la ciudad desde hace mucho tiempo atrás.

Actualmente la ciudad posee una cobertura vegetal muy pobre, no tenemos  un árbol por persona, el mangle es visto como algo que atenta contra el progreso… “aquel monte que resguarda a drogadicto”, delincuentes, basura entre otras cosas absurdas, pero al mismo tiempo es el mangle quien nos salvaría de muchos fenómenos naturales, tienen mucha razón en decir que antes no había Mangle pero tal vez antes no eran necesario, ahora son altamente importantes para el desarrollo biológico de muchas especies incluyéndonos a nosotros los cuídanos.

No podemos estar en la cultura quietista, pensando que el cuidado de la ciudad está en manos de Dios. Depende altamente de nosotros, el cuidado de la Ciénaga de Virgen, del Cerro de la popa, caños, siembra de árboles y planear urgentemente un modelo educativo: naturaleza/cultura.Es importante resaltar que no todo este perdido, es fundamental diseñar un plan maestro de adaptación al cambio climático para Cartagena; Que permita adaptar no solo a la ciudad, también a todos los ciudadanos así afrontar con mecanismos y acciones concretas los desafíos futuros.

George salgado

Ambientalista -experto medio ambiente  y desarrollo sostenible.