La familia de Tatiana Hernández, desaparecida desde hace meses, denunció una actitud indolente por parte del fiscal del caso y funcionarios de la Fiscalía, quienes incluso se habrían burlado de ellos con frases como “dejen de ver series en Netflix”, al presentar nuevas pruebas. Según su abogado, Iván Cancino, esta falta de seriedad ha dejado el caso estancado y sin avances.
A esto se suma que la familia ha recibido extorsiones y amenazas, presuntamente debido a filtraciones de información desde la misma Fiscalía. Hoy, además de no saber dónde está Tatiana, enfrentan el temor constante de represalias, sin que el ente investigador les brinde protección ni respuestas claras.
El abogado Cancino y los familiares exigen resultados urgentes y una investigación interna por las filtraciones, mientras la indignación crece ante la pasividad institucional.











