«Sanxingdui: Future Past» llegó a los cines de China con más de 10.000 funciones programadas, pero su preventa apenas alcanzó los 9.700 dólares. El estreno abrió un debate sobre el futuro del cine y la disposición del público a pagar por producciones creadas con IA.
La inteligencia artificial acaba de alcanzar un nuevo escenario: las salas de cine. China estrenó el viernes 23 de octubre de 2026 «Sanxingdui: Future Past», presentada como la primera película de larga duración del país generada con esta tecnología que obtiene autorización oficial para su exhibición comercial. Sin embargo, su llegada estuvo marcada por una respuesta comercial poco alentadora.
Pese a contar con más de 10.000 funciones programadas para su primer día, la producción registró una preventa de apenas 65.000 yuanes, equivalentes a unos 9.700 dólares, hasta la noche anterior al estreno.
La cifra contrasta con los más de 1,5 millones de dólares invertidos en su realización, según informó Bona Film Group, la compañía responsable del proyecto. Los datos fueron divulgados por la agencia AFP y corresponden a las ventas anticipadas, no a la recaudación definitiva.
Una película de ciencia ficción creada con inteligencia artificial
La producción tiene una duración de 100 minutos y combina elementos de ciencia ficción, arqueología y suspenso.
Su historia está inspirada en Sanxingdui, un importante yacimiento arqueológico ubicado en la provincia china de Sichuan, donde se han descubierto máscaras y esculturas de bronce pertenecientes a una civilización de aproximadamente 3.000 años de antigüedad.
En la película, unos misteriosos símbolos grabados sobre estos objetos esconden información que podría cambiar el destino de la humanidad.
La trama se desarrolla en un futuro en el que las personas han entregado gran parte de sus decisiones a sistemas de inteligencia artificial. Cuando una crisis amenaza al planeta, un grupo de arqueólogos descubre que las respuestas podrían encontrarse en aquellas antiguas reliquias.
Dos años de trabajo y más de 1,2 millones de imágenes
Aunque la película se promociona como una producción realizada íntegramente con inteligencia artificial, su desarrollo también involucró a un equipo humano.
Bona Film Group explicó que los profesionales estuvieron a cargo de la historia, el concepto creativo y las decisiones artísticas, mientras que la IA se utilizó para generar imágenes, sonidos y otros elementos audiovisuales.
El proyecto requirió aproximadamente dos años de trabajo y la participación de cerca de 100 personas.
Según información publicada por el diario chino Science and Technology Daily, durante el proceso se generaron más de 1,2 millones de imágenes base y se realizaron cientos de versiones antes de obtener el resultado final.
Todos los personajes que aparecen en pantalla son creaciones digitales originales, sin reproducir directamente la apariencia de actores reales.
El público no respondió como esperaba la productora
Uno de los mayores desafíos del estreno ha sido convencer a los espectadores de pagar por una experiencia cinematográfica producida mediante inteligencia artificial.
La plataforma china Maoyan proyectaba, antes del lanzamiento, que la recaudación podría mantenerse por debajo de los 100.000 yuanes, aproximadamente 15.000 dólares.
Jiang Defu, director ejecutivo de Bona Film Group, reconoció la recepción inicial moderada, aunque defendió la importancia de experimentar con nuevas herramientas de producción.
Las opiniones del público también han sido diversas. Algunos espectadores han cuestionado la naturalidad de los personajes digitales y la calidad visual, mientras que otros consideran que el proyecto representa un avance tecnológico que merece atención.
Una asistente a una función gratuita de preestreno manifestó a AFP que no habría pagado una entrada por la calidad observada.
China apuesta por una nueva industria audiovisual
El estreno se produce en un país donde los contenidos generados con inteligencia artificial ya tienen una presencia considerable en las plataformas digitales.
De acuerdo con AFP, durante septiembre los dramas cortos creados con IA acumularon más de 200.000 millones de reproducciones en Douyin, la versión china de TikTok.
La diferencia es que estos formatos suelen consumirse gratuitamente o mediante modelos de distribución distintos a los de una sala de cine.
El desafío para las productoras consiste en demostrar que la tecnología puede ofrecer historias, personajes y experiencias visuales por las que el público esté dispuesto a pagar.
¿La inteligencia artificial reemplazará a los actores?
El avance de estas producciones también ha generado preocupación entre actores, animadores, guionistas y otros trabajadores de la industria cinematográfica.
Entre los principales interrogantes aparecen la protección del empleo, los derechos de autor, el uso de imágenes y voces, y la participación humana en los procesos creativos.
Por ahora, «Sanxingdui: Future Past» demuestra que una película desarrollada con herramientas de IA puede llegar a las salas comerciales. Sin embargo, sus cifras iniciales de preventa también muestran que la innovación tecnológica no garantiza el interés de los espectadores.
El comportamiento de la taquilla durante los días posteriores al estreno será determinante para evaluar su recepción comercial.










