Colombia busca acelerar la incorporación de sistemas de almacenamiento de energía mediante baterías como parte de las medidas para fortalecer la seguridad eléctrica ante los riesgos asociados al fenómeno de El Niño. El anuncio fue realizado el 21 de octubre de 2026 por el ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Fabio Arjona, durante un debate de control político en el Senado relacionado con el abastecimiento energético y la disponibilidad de gas natural. La propuesta contempla agilizar los procedimientos ambientales para instalar estos sistemas en proyectos de generación y transmisión eléctrica, siempre que las intervenciones se desarrollen dentro de áreas previamente autorizadas y cumplan las condiciones establecidas para modificaciones menores.
La iniciativa busca facilitar la incorporación de tecnologías capaces de almacenar electricidad para utilizarla cuando la generación sea insuficiente o la demanda aumente. Estos sistemas pueden contribuir a equilibrar la operación de las redes y aprovechar mejor la energía producida por fuentes renovables, especialmente cuando existen variaciones en la disponibilidad de generación solar o eólica. En el contexto colombiano, la propuesta adquiere relevancia por la necesidad de contar con alternativas que ayuden a responder ante condiciones climáticas que puedan reducir la capacidad de generación hidroeléctrica y aumentar la presión sobre las plantas térmicas.
Según las estimaciones presentadas por el ministro, los proyectos de generación con fuentes no convencionales podrían aportar alrededor de 1.324 megavatios-hora mediante estos sistemas de almacenamiento a junio de 2027. La propuesta no plantea eliminar los requisitos ambientales, sino establecer un procedimiento más ágil para aquellas instalaciones que se encuentren dentro de áreas ya licenciadas y no representen modificaciones sustanciales a los proyectos autorizados. El Ministerio anunció que publicaría un proyecto de resolución para recibir comentarios, por lo que la medida todavía debía completar su proceso administrativo antes de convertirse en una disposición definitiva.
La apuesta por el almacenamiento energético plantea una oportunidad para diversificar las herramientas con las que Colombia enfrenta los periodos de mayor presión sobre el sistema eléctrico. No obstante, su efectividad dependerá de la instalación real de los equipos, la capacidad de conexión a las redes, la financiación y la regulación que establezca las condiciones de operación. También será importante garantizar que la aceleración de los trámites no reduzca los estándares de protección ambiental. El desarrollo de estas tecnologías podría complementar la generación convencional y renovable, pero deberá integrarse a una estrategia más amplia que contemple planificación energética, infraestructura y confiabilidad del suministro para hogares y sectores productivos.










