En el emblemático Parque Centenario se realizó la clausura del ´Programa Integral de Acceso a la Justicia y el Fortalecimiento de la Familia y el Entorno Social´, liderado por la Alcaldía de Cartagena, a través del Plan de Emergencia Social, Pedro Romero, y en alianza con la Universidad de Cartagena.
El proyecto permitió que alrededor de 2.200 personas en condición de pobreza extrema recibieran asesorías jurídicas, acompañamiento psicológico y capacitaciones integrales sobre mecanismos alternativos de solución de conflictos, Derecho Propio, Derechos Étnicos y Dinámica Familiar. El principal propósito de esta colaboración institucional es reducir la brecha de violencia y discriminación en distintos sectores vulnerables de la ciudad.
Con el fin de disminuir los altos índices de violencia que golpean a la ciudad, en el proyecto se implementaron estrategias para incentivar la interacción entre los miembros de las familias e impulsar la tolerancia como habilidad para la convivencia. Además, la población juvenil fue uno de los públicos intervenidos en temáticas de consumo de sustancias psicoactivos, violencia de género y embarazo a temprana edad en jóvenes y adolescentes.
La clausura estuvo ambientada por la proyección de vídeos que recopilaron varios de los momentos vividos a través del ‘Programa Integral de Acceso a la Justicia y el Fortalecimiento de la Familia y el Entorno Social’.
Por una Cartagena Libre y resiliente
Según el Observatorio Nacional de las Mujeres, la violencia sexual en Cartagena, en el año 2020 fue de 502, la violencia intrafamiliar registró 1547 casos y ocurrieron 6 feminicidios; a febrero de 2021, había ocurrido un feminicidio, 59 casos de violencia sexual y 209 casos de violencia intrafamiliar, esta situación que enciende las alarmas y hace necesaria una rápida intervención de las autoridades de control. El Objetivo de esta articulación institucional fue sumar esfuerzo para ayudar a mitigar los altos índices de violencia que golpean a Cartagena.
Para la directora del PES-PR, Cielo Blanco Flórez, la finalidad de este proyecto fue fortalecer los vínculos afectivos en los hogares para disminuir los altos índices de violencia: “En la misión de proteger a las familias que se encuentran en condición de pobreza extrema, el PES-PR tiene un compromiso con las personas para que conozcan las rutas de acceso para la resolución de sus conflictos. La violencia de género e intrafamillar se acrecentó, por eso este es un proceso que debe continuar”.
Jorge llamas Chávez, Decano de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Cartagena, recalcó la misión social de las instituciones públicas con el desarrollo local y el porvenir de los cartageneros. “En las zonas que intervino el proyecto para el fortalecimiento del entorno y la familia, instalamos capacidades de formación y de sostenibilidad para la superación de la pobreza. Lo importante ahora es que los conocimientos que deja el proyecto se puedan replicar y mantener y que estén articulados al desarrollo de la ciudad”.
La ruta trazada
En el desarrollo de este convenio, los participantes recibieron formación y capacitación en mecanismos saludables de convivencia, derechos humanos, derecho propio, derechos étnicos, prevención de la violencia basada en género, mecanismos alternativos de solución de conflictos (MASC), prevención del consumo de sustancias psicoactivas; y promoción de los derechos sexuales y reproductivos. Las zonas impactaras fueron Nelson Mandela, Albornoz, Pozón, Flor del Campo, La Boquilla, Bayunca, Colombiatón, entre otros.
Por medio de actividades lúdico pedagógicas con adolescentes y jóvenes, se generaron análisis y reflexiones en torno a los riesgos psicosociales a los que están expuestos como el consumo de sustancias psicoactivas, violencia de género y embarazo a temprana edad.
A través de las siguientes actividades: “Al calor de la olla”, “Pegaito al Pick Up”, “Cine Foro”, “Muraleando” y “Me Formo y Replico los Conocimientos”, se capacitaron a las miembros de las comunidades focalizadas en los ejes temáticos que conforman el proyecto. De la mano de líderes y lideresas sociales se logró el objetivo de incentivar la tolerancia y sana convivencia entre los participantes del proyecto y sus familias, rompiendo imaginarios de comportamiento que afectan negativamente a la niñez y juventud cartagenera que vive en situación de pobreza extrema.












