Más de 45.000 habitantes de La Guajira tendrán una nueva alternativa de abastecimiento de agua después de que se entregara la conexión de la represa El Cercado con la planta de tratamiento de agua potable Corral de Piedra, en el municipio de San Juan del Cesar. El anuncio fue realizado por el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural el 22 de octubre de 2026, como parte de los avances del Proyecto Multipropósito del Río Ranchería. La infraestructura permitirá disponer de una fuente alternativa de agua cruda para el municipio y los corregimientos de La Junta, La Peña y Curazao, especialmente durante los periodos de sequía, cuando las fuentes tradicionales pueden presentar dificultades de abastecimiento.
La conexión hace parte de una estrategia para aprovechar la infraestructura construida alrededor del embalse El Cercado y ampliar su capacidad de suministro hacia otras poblaciones. Hasta ahora, la Agencia de Desarrollo Rural suministraba agua cruda desde el embalse hacia la planta de tratamiento de Metesusto, que abastece a Fonseca y Barrancas mediante la línea de conducción Ranchería. Con la nueva conexión, el esquema se amplía hacia la línea de conducción San Juan, lo que permite incorporar a San Juan del Cesar dentro de las alternativas de aprovechamiento de esta infraestructura multipropósito. El proyecto busca fortalecer la disponibilidad de agua en una zona donde el abastecimiento constituye una de las principales necesidades de las comunidades.
La obra fue ejecutada con recursos del Sistema General de Regalías por un valor de $10.247 millones, aproximadamente, con participación de la Gobernación de La Guajira. Adicionalmente, la Agencia de Desarrollo Rural destinó cerca de $570 millones al mantenimiento especializado de la línea de conducción San Juan. De acuerdo con el Ministerio de Agricultura, las intervenciones requeridas fueron completadas y las pruebas hidráulicas concluyeron satisfactoriamente, dejando la infraestructura lista para su puesta en servicio. La entrega también está relacionada con decisiones judiciales que ordenaron avanzar en las obras necesarias para conectar los acueductos al embalse y garantizar la prioridad del abastecimiento para consumo humano.
El impacto de esta conexión dependerá ahora de la puesta en operación, la capacidad de tratamiento de la planta y la continuidad del suministro hacia las poblaciones beneficiarias. La existencia de una fuente alternativa representa un avance importante, pero no significa que todos los problemas de acceso al agua de La Guajira estén resueltos. El mantenimiento de las redes, la gestión de los sistemas de distribución y el seguimiento a la calidad del recurso serán fundamentales para garantizar que la infraestructura funcione de manera permanente. La iniciativa también pone de relieve la importancia de aprovechar obras existentes y articular a las entidades nacionales y territoriales para atender las necesidades de los municipios guajiros.








