Una llamada que parece provenir del banco puede convertirse en el comienzo de una peligrosa estafa. Las autoridades han advertido sobre una modalidad de fraude en la que delincuentes se hacen pasar por empleados de entidades financieras, alertan sobre supuestos problemas en las cuentas y posteriormente envían a una persona al domicilio de la víctima para recoger sus tarjetas bancarias.
El engaño fue advertido por la Policía Nacional de España y ha generado preocupación por la facilidad con la que los estafadores pueden aprovechar el miedo de los usuarios a perder sus ahorros.
A diferencia de otras modalidades de fraude digital, en este caso los delincuentes no se limitan a solicitar información por teléfono. Su estrategia consiste en obtener físicamente las tarjetas para utilizarlas en operaciones no autorizadas.
Aunque la alerta conocida corresponde a España, el método representa una advertencia útil para los usuarios de servicios financieros en Colombia, donde también es importante verificar cualquier comunicación sospechosa.
¿Cómo funciona la nueva estafa que comienza con una llamada?
El fraude comienza cuando una persona recibe una llamada inesperada de alguien que asegura trabajar para su banco.
Durante la conversación, el supuesto asesor informa que se detectaron movimientos sospechosos, que la cuenta presenta problemas de seguridad o que una tarjeta necesita ser reemplazada.
El objetivo inicial es generar preocupación para que la víctima considere urgente seguir las instrucciones.
Una vez consigue su confianza, el delincuente explica que un empleado de la entidad financiera acudirá hasta su vivienda para recoger las tarjetas y realizar un supuesto procedimiento de reparación, revisión o sustitución.
La historia puede parecer convincente, especialmente cuando quien llama utiliza términos bancarios, habla con seguridad o dispone de algunos datos personales del usuario.
Sin embargo, la solicitud de entregar tarjetas a un desconocido constituye una señal de alerta que no debe ignorarse.
El momento más peligroso: cuando llegan a recoger las tarjetas
La segunda etapa del engaño ocurre cuando una persona se presenta en la dirección indicada y afirma que fue enviada por la entidad bancaria.
La víctima, convencida de que está solucionando un problema de seguridad, entrega sus tarjetas de débito o crédito.
En ese momento, los delincuentes consiguen acceder físicamente a los medios de pago.
Dependiendo de la información adicional que hayan obtenido, podrían intentar realizar compras, pagos, retiros de efectivo u otras operaciones fraudulentas.
En algunos casos, la persona afectada solo descubre el engaño cuando revisa su aplicación bancaria o recibe una notificación de una transacción que no reconoce.
Por esta razón, los expertos insisten en que ninguna situación de aparente urgencia debe llevar a entregar tarjetas o información confidencial sin comprobar directamente la identidad de quien hace la solicitud.
¿Por qué los delincuentes utilizan este tipo de engaños?
La estrategia aprovecha una preocupación frecuente: la posibilidad de que alguien esté intentando robar dinero de una cuenta bancaria.
Cuando una persona escucha que sus ahorros están en peligro, puede actuar rápidamente sin detenerse a verificar la información.
Este tipo de manipulación se conoce como ingeniería social, una técnica que busca influir en las decisiones de las personas para obtener información, dinero o acceso a determinados recursos.
Los estafadores suelen utilizar tres elementos para aumentar la credibilidad del engaño: aparentar autoridad, provocar miedo y exigir una respuesta inmediata.
En ocasiones, también pueden conocer el nombre de la víctima u otros datos personales.
Sin embargo, que un supuesto asesor conozca información del usuario no significa que realmente trabaje para el banco.
Estas son las señales que pueden ayudarlo a identificar la estafa
Existen comportamientos que deberían despertar sospechas durante una llamada relacionada con productos financieros.
Entre los principales se encuentran:
- Le informan sobre un supuesto bloqueo o movimiento sospechoso y le exigen actuar inmediatamente.
- Le dicen que un empleado irá a su vivienda a recoger sus tarjetas bancarias.
- Le solicitan claves, contraseñas, códigos de seguridad o números de verificación.
- Le piden que no contacte directamente con su banco.
- Insisten en que debe seguir instrucciones sin consultar con familiares o personas de confianza.
- Se niegan a permitir que usted confirme el procedimiento mediante los canales oficiales de la entidad.
Estas señales no demuestran por sí solas que toda llamada sea fraudulenta, pero justifican interrumpir la comunicación y verificar la situación de manera independiente.
¿Qué debe hacer si recibe una llamada sospechosa?
La principal recomendación es mantener la calma y no actuar bajo presión.
Si alguien afirma que existe un problema con su cuenta, lo más seguro es finalizar la llamada y comunicarse directamente con el banco mediante el número que aparece en su tarjeta, su aplicación oficial o su página web.
No es recomendable utilizar números telefónicos o enlaces proporcionados por la persona que hizo la llamada sospechosa.
Tampoco debe entregar tarjetas, claves, códigos enviados por mensajes de texto o contraseñas de acceso a la banca digital.
Si el banco realmente necesita bloquear o reemplazar una tarjeta, el usuario puede confirmar directamente cuáles son los procedimientos autorizados.
La verificación independiente es una de las herramientas más efectivas para evitar este tipo de engaños.
¿Qué hacer si ya entregó sus tarjetas a un desconocido?
Si una persona descubre que entregó sus tarjetas a un supuesto funcionario bancario que podría ser un estafador, debe actuar inmediatamente.
El primer paso es comunicarse con la entidad financiera para solicitar el bloqueo de los productos comprometidos.
Después, es importante revisar los movimientos recientes de las cuentas y tarjetas para identificar posibles transacciones no autorizadas.
También se recomienda cambiar las claves que pudieran haber quedado expuestas y reportar formalmente cualquier operación sospechosa.
La persona afectada debe conservar los datos que tenga disponibles sobre la llamada, el número utilizado, la hora del contacto y las características de quien recogió las tarjetas.
Esta información puede ser útil para presentar una denuncia ante las autoridades.
En Colombia, los ciudadanos pueden acudir a la Fiscalía General de la Nación y a los canales de atención de la Policía para reportar posibles delitos informáticos o estafas.
¿Solo por contestar una llamada pueden vaciarle la cuenta?
Una aclaración importante es que contestar una llamada telefónica no significa que los delincuentes puedan retirar automáticamente el dinero de una cuenta bancaria.
El riesgo aparece cuando, mediante el engaño, la víctima entrega tarjetas, revela información confidencial, autoriza operaciones o realiza acciones que facilitan el fraude.
En la modalidad descrita, el elemento central es la entrega física de los medios de pago a personas que se hacen pasar por empleados bancarios.
Por tanto, el peligro no está simplemente en responder el teléfono, sino en confiar en instrucciones fraudulentas y proporcionar acceso a productos financieros.
Comprender esta diferencia ayuda a evitar el pánico y permite tomar medidas de prevención más efectivas.
¿Esta estafa ya está ocurriendo en Colombia?
La advertencia sobre esta modalidad fue divulgada a partir de una alerta de la Policía Nacional de España.
Con la información disponible, no es posible afirmar que exista una campaña específica de este mismo fraude en Colombia ni establecer cuántas personas habrían resultado afectadas en el país.
Sin embargo, las técnicas de suplantación bancaria pueden adaptarse a distintos territorios.
Por ello, los usuarios colombianos deben desconfiar de las llamadas inesperadas que soliciten entregar tarjetas o información financiera.
La prevención es especialmente importante para personas mayores y usuarios que no están familiarizados con los procedimientos de seguridad de las entidades bancarias.
Compartir esta información con familiares puede contribuir a reducir el riesgo de que alguien caiga en el engaño.
La recomendación para proteger sus ahorros
Los delincuentes continúan buscando nuevas maneras de aprovechar la confianza de los usuarios y el temor a perder dinero.
En esta modalidad, una llamada aparentemente rutinaria puede terminar con la visita de un falso empleado bancario y la entrega de tarjetas que posteriormente podrían ser utilizadas para cometer fraudes.
La recomendación es sencilla: nunca entregue sus tarjetas a una persona desconocida por instrucciones recibidas en una llamada inesperada y confirme cualquier situación directamente con su banco.
Una verificación de pocos minutos puede evitar pérdidas económicas y proteger la información financiera de toda la familia.











