El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, dejó clara su posición frente a las manifestaciones en el país y aseguró que su Gobierno no permitirá protestas que incluyan bloqueos de vías o afectaciones a la ciudadanía. “Se acabaron las protestas con bloqueos, nuestros derechos van hasta donde comienzan los de los otros”, afirmó el mandatario.
De esta manera, el jefe de Estado señaló que los colombianos podrán seguir ejerciendo su derecho a manifestarse, siempre que lo hagan de manera pacífica y respetando los derechos de quienes no participan en las movilizaciones. Su postura abre nuevamente el debate sobre los límites de la protesta social y las medidas para garantizar el orden público.
Sin embargo, el pronunciamiento ha puesto sobre la mesa dos posiciones: la de quienes consideran necesario evitar los bloqueos por sus consecuencias en la movilidad y la economía, y la de quienes defienden estas acciones como una forma de presión y resistencia social. En medio de esta discusión, el reto será garantizar tanto el derecho constitucional a la protesta como la libre circulación de los ciudadanos.











