El presidente Abelardo De la Espriella respondió a las críticas de Iván Cepeda por su postura frente al ingreso de la Fuerza Pública a las universidades y defendió que la autonomía universitaria no puede interpretarse como una separación del orden jurídico nacional. “La autonomía universitaria no significa soberanía”, señaló, al insistir en que los campus también están sometidos a la Constitución y a las leyes.
La reacción se produjo después de que Cepeda rechazara públicamente cualquier intento de permitir el ingreso de la Policía a las universidades bajo argumentos de orden público. El dirigente aseguró que una medida de ese tipo vulneraría el artículo 69 de la Constitución y advirtió que la autonomía universitaria protege la capacidad de estas instituciones para autodirigirse y mantenerse independientes frente a presiones externas.
De la Espriella sostuvo, por su parte, que la autonomía está destinada a proteger la libertad académica, administrativa y científica, pero no convierte a las universidades en “territorios independientes” ni en espacios exentos de la actuación del Estado cuando se cometen delitos. El cruce de declaraciones reavivó el debate nacional sobre los límites de la autonomía universitaria y el alcance de la intervención de las autoridades dentro de los campus.









