Una emprendedora cartagenera encendió las alertas sobre una posible nueva modalidad de hurto en la ciudad, especialmente dirigida a trabajadores independientes y empresarios locales Katherin Noriega relató a través de un video en sus redes sociales que fue contactada por una persona que, aparentemente, solicitaba la cotización de uno de sus servicios a través de su número corporativo. Tras acordar una cita, la conversación transcurrió con normalidad, aunque luego comenzaron preguntas que le resultaron inusuales.
Según su testimonio, el encuentro fue pactado en Clemencia pero luego le enviaron una dirección más lejana. Antes de salir, decidió compartir con sus familiares la ubicación en tiempo real y los datos de la persona con quien se reuniría. Al llegar al punto acordado, le indicaron que debía avanzar 15 minutos más, lo que la llevó a una trocha con poca señal. En ese momento recibió llamadas desde números ocultos, donde le aseguraban que pertenecían a un esquema de seguridad y que un supuesto mayordomo iría por ellos.
Noriega afirmó que la situación se tornó más sospechosa cuando notó una camioneta estacionada detrás de su vehículo y cuando, durante las llamadas, le hacían preguntas a las que ella respondía afirmativamente de manera insistente. Recordó entonces un caso similar ocurrido a un conocido, en el que delincuentes unían llamadas para que familiares escucharan respuestas “sí” a preguntas distintas, generando una falsa situación de secuestro para exigir dinero. Ante la sospecha, decidió cortar la comunicación y retirarse del lugar junto a su esposo.
La emprendedora hizo un llamado a otros comerciantes y prestadores de servicios para extremar precauciones, verificar identidades antes de desplazarse a zonas apartadas y compartir siempre información con familiares o personas de confianza. Su denuncia busca prevenir que otros emprendedores puedan caer en una situación que, según advierte, podría tratarse de una modalidad de extorsión.











