Cartagena está a punto de cerrar un capítulo histórico de su movilidad turística y abrir uno nuevo marcado por la sostenibilidad y la protección animal. La Alcaldía Mayor de Cartagena, bajo el liderazgo del alcalde Dumek Turbay Paz, sancionó el Decreto 2296 de 2025, con el cual se prohíbe de manera total y definitiva la circulación de coches de tracción animal en el Centro Histórico y el cordón amurallado de la ciudad, a partir del 29 de diciembre, fecha en la que entran en operación los primeros coches eléctricos.
La decisión marca el fin de una práctica históricamente cuestionada por el maltrato animal y responde a un clamor ciudadano que, durante años, exigió una transición hacia un modelo turístico más ético y moderno. “Esto es modernidad, esto es protección animal y esto es una ciudad que avanza con conciencia ambiental y sentido social”, afirmó el alcalde Dumek Turbay, al destacar que Cartagena asume con seriedad la defensa de los derechos de los seres sintientes.
El Centro Histórico se libera de la tracción animal
El Decreto 2296 establece de forma categórica la prohibición de carrozas de tracción animal en la zona más emblemática de la ciudad. La medida se alinea con el Plan de Desarrollo 2024-2027 “Cartagena Ciudad de Derechos”, que prioriza el bienestar animal, la sostenibilidad y la modernización de los servicios turísticos.
Para garantizar una transición ordenada, el Departamento Administrativo de Tránsito y Transporte (DATT) regulará las rutas y horarios de los coches que operen fuera del perímetro amurallado, asegurando un proceso técnico y socialmente responsable.
Control a la informalidad: solo 62 carrozas eléctricas autorizadas
Uno de los pilares de la nueva normativa es el control contra la informalidad y los intentos de monopolio. El Distrito fijó un tope máximo de 62 carrozas eléctricas, exactamente el mismo número de coches tradicionales censados. La Alcaldía será la propietaria de los vehículos, la estación de carga y los sistemas tecnológicos asociados.
Los actuales cocheros accederán al uso de estas carrozas mediante un instrumento económico territorial, producto de procesos de concertación y capacitación. Sin embargo, las reglas son claras: los beneficiarios no podrán vender, alquilar, ceder ni gravar los vehículos.
El límite responde a un estudio técnico que concluyó que el Centro Histórico no soporta más unidades sin afectar la movilidad peatonal y vehicular. Además, cualquier carroza fabricada o adquirida por privados sin autorización será inmovilizada de inmediato.
Tecnología limpia y control en tiempo real
La transición va más allá del reemplazo de caballos por motores. El nuevo sistema incorpora un ecosistema tecnológico de vanguardia:
- Energía limpia: estación de intercambio de baterías con carga fotovoltaica (solar) de 150 kWp, garantizando una operación carbono neutro.
- Monitoreo permanente: cada carroza contará con GPS para controlar rutas y horarios en tiempo real.
- Legalidad tributaria: terminales POS para facturación electrónica, cumpliendo con los requisitos de la DIAN.
- Soporte técnico: un motocarro-taller eléctrico atenderá eventualidades dentro del Centro Histórico.
Vigilancia estricta y sanciones
El cumplimiento del decreto será vigilado de manera rigurosa. Los operadores que incumplan normas de tránsito, alteren tarifas o descuiden el mantenimiento de los vehículos enfrentarán sanciones conforme al Código Nacional de Tránsito y la Ley de Transporte.
Un nuevo modelo de turismo para Cartagena
Con esta decisión, Cartagena se posiciona como referente del turismo sostenible en América Latina, fortaleciendo la ética ambiental, la modernización urbana y la inclusión de actores tradicionales del sector. El cambio no es solo estético: representa un compromiso profundo con el bienestar animal, la legalidad y una ciudad que evoluciona sin perder su esencia histórica.











