Un grupo de jóvenes profesionales ha decidido actuar frente a una de las problemáticas menos visibles
pero más estructurales de Cartagena: la improvisación en la ejecución de proyectos. El próximo sábado
2 de agosto se realizará el lanzamiento oficial de Proyecto Zero, una iniciativa colaborativa sin ánimo
de lucro que busca transformar la forma en que se conciben y ejecutan los proyectos en la ciudad.
Proyecto Zero no es un curso, ni una empresa, ni un espacio exclusivo para ingenieros. Es una
comunidad técnica de formación continua, abierta, horizontal y práctica, que promueve el
pensamiento crítico, el liderazgo consciente y el uso de metodologías de gestión reconocidas a nivel
internacional como PMBOK, Lean o Agile.
“Muchos creen que los proyectos comienzan con recursos. Nosotros creemos que
comienzan con propósito y criterio”, afirman sus creadores.
La propuesta es clara: construir desde cero una cultura de planeación y ejecución basada en el
conocimiento técnico, pero también en el trabajo colectivo y la responsabilidad social.

¿Por qué nace Proyecto Zero?
En Cartagena, la improvisación en proyectos públicos y privados ha tenido consecuencias directas:
sobrecostos, retrasos, baja calidad y desconfianza. A eso se suma la falta de espacios accesibles donde
los jóvenes puedan aprender a gestionar de manera rigurosa, sin depender de estructuras académicas
costosas o inaccesibles.
Proyecto Zero propone una solución local, joven y práctica
Organiza sesiones periódicas en espacios públicos, promueve el aprendizaje entre pares y genera
oportunidades para que profesionales de todas las disciplinas fortalezcan habilidades en liderazgo,
planificación y ejecución.










