El Foro Económico de Mundial vuelve a celebrar su conocida reunión anual en Davos, a la que acuden líderes políticos y los ejecutivos que mueven la economía global, en una apuesta por entender cómo actuar en un contexto de crisis económica, alimentaria y geopolítica simultáneas.

Se trata de un retorno a Davos casi dos años y medio después de su última edición, que en enero de 2020 marcó su medio siglo de existencia, cuando nadie imaginaba que en pocas semanas el mundo estaría inmerso en una pandemia que obligó a optar en 2021 por un Foro de Davos virtual.

 

¿De qué hablaron en el Foro de DAVOS?

Las perspectivas en el sector de la energía, puesto a prueba por el aislamiento de Rusia y la interrupción del suministro de petróleo a varios de sus clientes habituales, serán abordadas en mesas redondas con responsables de organizaciones, ejecutivos de esta industria y analistas.

Del mismo modo se intentará llegar a conclusiones sobre cómo estabilizar la economía mundial y, en particular, de qué forma podría revertirse la emergencia alimentaria que ya es una realidad en numerosos países, donde la crisis de Ucrania sumada al impacto del cambio climático han hecho que el trigo y otros cereales básicos alcancen precios inasumibles para muchas poblaciones.

Sobre cómo evitar que las temperaturas sigan aumentando por encima del límite fijado de 1,5 grados también se discutirá en Davos, donde asimismo habrá sesiones dedicadas a la preparación para nuevas crisis sanitarias.

 

Medidas anticovid

Aunque el mundo va dejando atrás la pandemia, los organizadores del Foro de Davos han tomado medidas muy estrictas para impedir contagios de Covid-19 entre los 2.500 participantes en esta edición, que deben haber recibido tres dosis (incluido el refuerzo) de alguna de las vacunas reconocidas, así como hacerse un test PCR o antígeno antes de llegar a Davos a recoger sus credenciales.

Las medidas preventivas no terminan allí. Una vez registrados, los asistentes deben acudir dentro de las siguientes 24 horas a algunos de los centros de test instalados por el Foro para hacerse un nuevo test. El incumplimiento de este último paso tendría como consecuencia la desactivación automática de la credencial que abre las puertas a la reunión de los poderosos del planeta.

 

Atención en Ucrania y ausencia de Rusia

Una de las estrellas de la reunión estuvo ausente y se conectó virtualmente.

Fue presidente de Ucrania, Volodomyr Zelensky, quien se dirigió a los invitados en un discurso inaugural en el que se da por descontado que pedirá la unidad del mundo en torno a su país y que se le ayuda a facilitar una salida diplomática a la guerra.

Sin embargo, en Davos no se repetirán este año históricas negociaciones como las que protagonizaron griegos y turcos en 1986 y evitaron un conflicto en Chipre.

Los directivos del Foro decidieron no invitar a ningún representante del Gobierno ni de empresas rusas.

Estos últimos se habían convertido desde hace varios años en anfitriones de algunas de las recepciones más populares que se suelen celebrar en Davos durante la reunión anual del Foro, con caviar y champagne incluidos.

Este año también se notará la escasa presencia de personalidades y hombres o mujeres de negocios de China, para quienes los viajes al exterior siguen siendo un dolor de cabeza en el contexto de las medidas anticovid impuestas por el Gobierno de Pekín.

 

 

Fuente: Forbes