Las autoridades de Río de Janeiro decidieron suspender los eventos que requieren de multitudes por la nueva variante ómicron, debido a que el fin de año trajo nuevos contagios para Brasil; siendo este el segundo año consecutivo en el que se cancela la festividad.

El alcalde de Río de Janeiro, Eduardo Paes, mencionó por medio de una transmisión en vivo los riesgos que traería la celebración del carnaval actualmente, y dijo que ya habló con los corsos musicales (’blocos’), donde estos tienen un ambiente más controlado en el Sambódromo, el cual estos podrían participar  a finales de febrero. Sin embargo, el mandatario sugirió tener tres espacios diferentes en la ciudad para tener mayor bioseguridad, pero los blocos no aceptaron dicha propuesta.

El viernes se espera que los corsos lleven nuevas ideas y así tener una solución, debido  a que Rita Fernández, presidenta de asociación de blocos mencionará porque no apoyaban la idea del intendente, «No tenemos identificación con los lugares propuestos, como el Parque Olímpico, que es lejano y no tiene relación con nosotros como nuestros barrios».

Cabe añadir que en Brasil han fallecido 620.000 personas por el COVID y se busca precaver el gentío, debido a que en el 2020 participaron 7 millones de personas en el carnaval.