El Gobierno prepara un decreto que introduciría por primera vez en Colombia el concepto de salario mínimo vital, inspirado en criterios de la OIT y la Constitución
Durante su alocución presidencial de este martes 23 de diciembre, el presidente Gustavo Petro no reveló el porcentaje del aumento del salario mínimo para 2026, pero sí adelantó un cambio estructural en su definición. El jefe de Estado confirmó que el decreto incluirá el concepto de “salario mínimo vital”, una figura que, según explicó, busca garantizar condiciones de vida dignas para los trabajadores y sus familias.
Petro sostuvo que este enfoque se fundamenta en lineamientos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), así como en la Constitución colombiana y la jurisprudencia vigente. De acuerdo con el mandatario, el salario no debe concebirse de forma individual, sino familiar, tomando como referencia la canasta básica vital, el número promedio de personas que trabajan en un hogar y otros indicadores socioeconómicos ya existentes.
“El salario es familiar, no individual, y eso va en el decreto. ¿Cuál es la canasta mínima vital de una familia? ¿Cuántas personas trabajan en promedio en el hogar? Esos datos están y de ahí sale el salario mínimo que vamos a decretar”, afirmó el presidente durante su intervención.
El anuncio se produce en medio del estancamiento de la mesa de concertación salarial. Al no lograrse un acuerdo entre empresarios y trabajadores, el Gobierno quedará habilitado para definir el incremento del salario mínimo mediante decreto, conforme a la Ley 278 de 1996. El presidente tiene plazo hasta el 30 de diciembre para hacerlo, lo que marcaría la tercera vez que adopta este mecanismo durante su mandato.
Aunque en sectores políticos y económicos circulan versiones que apuntan a un aumento de dos dígitos, el Gobierno no ha confirmado ninguna cifra oficial. Actualmente, el salario mínimo en Colombia se ubica en 1.423.500 pesos, tras el incremento del 9,5 % decretado para 2025.
En días recientes, los gremios empresariales que integran la Comisión de Concertación de Políticas Salariales y Laborales reiteraron al Ministerio de Trabajo su propuesta de un aumento del 7,21 % para 2026. Según los empresarios, esta cifra considera la inflación proyectada, el crecimiento de la informalidad y la necesidad de preservar el poder adquisitivo sin afectar la estabilidad del empleo.
Por su parte, las centrales obreras mantienen su postura de un incremento del 16 %, argumentando que el alza debe responder al costo real de vida de las familias colombianas y a la pérdida acumulada del poder de compra en años anteriores.











