El pontífice rechazó entrar en confrontación política y defendió el mensaje del Evangelio ante los señalamientos del presidente de EE. UU.
El papa León XIV respondió públicamente a las críticas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dejando claro que su misión no es política, sino espiritual.
Durante un vuelo rumbo a Argelia, el pontífice aseguró que sus declaraciones no buscan atacar a nadie, sino reafirmar el mensaje central del Evangelio: la construcción de la paz.
“No soy un político, no tengo intención de entrar en un debate con él. El mensaje sigue siendo el mismo: promover la paz”, afirmó ante los periodistas.
Un mensaje centrado en la reconciliación
El líder de la Iglesia católica insistió en que su rol está enfocado en invitar al mundo a evitar conflictos y fomentar el diálogo.
Según explicó, la Iglesia tiene una responsabilidad moral de pronunciarse contra la guerra y promover soluciones pacíficas, incluso a través de organismos como la Organización de las Naciones Unidas.
Además, aseguró no sentir temor frente a las críticas provenientes de la administración estadounidense, reiterando que seguirá defendiendo los principios del Evangelio.
“Creo en construir puentes de paz y reconciliación”, subrayó el pontífice, quien también lamentó las palabras del mandatario, aunque reafirmó que continuará con su misión pastoral.
¿Por qué Trump arremetió contra el Papa?
Las tensiones surgieron luego de que Donald Trump criticara duramente al pontífice, calificándolo como “débil” en temas de seguridad y “terrible” en política exterior.
El mandatario cuestionó especialmente sus posturas frente a países como Irán y Venezuela, y le pidió enfocarse en su rol religioso.
“No quiero un Papa que critique al presidente de Estados Unidos”, escribió Trump en su red Truth Social, donde también lo acusó de tener una postura “demasiado liberal”.
Incluso llegó a insinuar que la elección del papa estuvo influenciada por su nacionalidad estadounidense y su relación con la Casa Blanca.
Respaldo de la Iglesia católica
Tras la controversia, distintas voces dentro de la Iglesia expresaron su apoyo al pontífice. La Conferencia Episcopal Italiana manifestó su respaldo total y lamentó los ataques en su contra.
En la misma línea, la Conferencia Episcopal de Estados Unidos defendió que el papa no debe ser visto como un actor político, sino como un guía espiritual.
Su presidente, Paul S. Coakley, expresó su preocupación por el tono de las declaraciones del mandatario, recordando que el papa no es un rival político.
Un choque entre religión y política
El cruce entre el papa León XIV y Donald Trump refleja una tensión creciente entre liderazgo religioso y poder político en temas internacionales sensibles.
Mientras el pontífice insiste en la paz como eje central de su mensaje, desde la Casa Blanca se le exige mantenerse al margen de debates geopolíticos.











