El empresario Santiago Botero busca posicionarse como una figura “outsider” dentro del panorama electoral colombiano, tras recolectar 1,2 millones de firmas para avalar su candidatura a la Presidencia. Bajo el movimiento “Romper el sistema”, el aspirante intenta marcar distancia de la política tradicional y abrirse espacio en sectores de derecha.
A sus 52 años, Botero ha centrado su discurso en la independencia política, destacando que no responde a estructuras tradicionales ni a liderazgos previos. “Yo no vengo a negociar con el sistema”, ha reiterado en distintos escenarios, al tiempo que resalta su experiencia en el sector empresarial como base para aspirar a la Casa de Nariño.
El candidato también ha incorporado elementos de su fe católica en sus propuestas, lo que ha sido interpretado como una señal de afinidad con sectores conservadores. Su irrupción en la contienda electoral se da en medio de una disputa por el voto de derecha, donde varios aspirantes buscan consolidarse frente a los sectores de izquierda.











