Los aspectos administrativos son esenciales para el correcto funcionamiento de una empresa, por cuanto sobre ellos reposa el éxito de la gestión financiera. Por tal razón, siempre es bueno conocer todas sus aristas y términos, como la depreciación contable, que es un concepto que se debe conocer en toda su amplitud, para poder aplicarlo correctamente en tu contabilidad.

Toda empresa tiene bienes y activos que forman parte de su patrimonio y tienen un valor específico en su contabilidad, que hay que saber calcular, para llevar las cuentas como debe ser.

Hay un aspecto que es muy importante, y al que, generalmente, no se le presta mucha atención. Se trata de la depreciación contable, que es un término con el que se designa la pérdida de valor que un bien va sumando a lo largo de su vida útil.

Es un cálculo o evaluación que se aplica a los activos de tu empresa, como pueden ser vehículos, teléfonos, muebles, sillas, ordenadores, impresoras, memorias, entre otros. Solo se aplica a este tipo de bienes, por cuanto estos se van depreciando en la medida que transcurre el tiempo, lo cual no sucede, por ejemplo, con propiedades, terrenos y obras de arte, que, por el contrario, ganan valor con el tiempo.

Calcular la depreciación contable de los bienes de una empresa puede ayudar a comprobar su estado financiero, por cuanto puede determinar los valores exactos de estos activos dentro del aspecto contable de la compañía. Es algo muy importante, por cuanto su correcto cálculo dará una visión financiera exacta sobre cómo se encuentra el negocio y algunas medidas a tomar al respecto.

Para efectos contables, hay solo dos tipos de depreciación: la de los objetos fijos y tangibles, categoría en la que entra todo objeto que se pueda ver y palpar, como coches, escritorios, televisores, equipos de informática, etcétera; y la de los activos intangibles, que incluyen licencias de software, derechos de autor y demás bienes que son de orden intelectual, que no se pueden palpar al tacto.

Maneras de calcular la depreciación 

Hay varios métodos de depreciación que ayudan a establecerla con precisión. Si quieres saber como calcular la depreciación solo debes prestar atención a las siguientes técnicas, que seguro te serán de gran ayuda para llevar una contabilidad más clara y ajustada a la realidad de tu negocio:

  • Método de depreciación en línea recta: esta forma de medir la depreciación admite que la desvalorización de un bien se mantendrá constante todo el tiempo, de forma invariable, por lo que su depreciación dependerá del tiempo transcurrido.
  • Método de depreciación creciente: en este caso, la depreciación se calcula de manera progresiva y creciente, con el paso del tiempo; es decir, la depreciación se incrementará cada vez más, mes a mes.
  • Método de depreciación decreciente: al contrario de la depreciación creciente, este método establece que, al pasar el tiempo, la disminución del valor de los bienes va disminuyendo de forma progresiva, hasta que finalmente se cumplan sus vidas útiles.

Al revisar los métodos de depreciación contable, se debe evaluar, estudiar y escoger el mejor método de acuerdo con las necesidades que se tengan. Es importante destacar que, una vez que se haya elegido el método adecuado, no se podrá cambiar.

¿Cómo calcular la depreciación contable?

Antes, los cálculos se hacían a mano, aplicando unos cuadros con unos valores específicos que determinaban el grado de desvalorización de los bienes examinados. Eso ya quedó en el pasado, dado que en la actualidad, hay equipos especializados y software contables que hacen el trabajo al instante, de manera muy efectiva y precisa.

Son programas que no solo ayudan a calcular la depreciación de los activos de la empresa, sino también, gestionan una diversidad de funciones relacionadas con su contabilidad. Al gestionar eficientemente la información financiera del negocio, se pueden controlar mejor los gastos, ahorrar significativos recursos y tener una visión más clara de la salud financiera del negocio.