Respetar los horarios de descanso, evitar las sobrecargas de trabajo y contar con jefes que escuchen a sus empleados son algunas de las recomendaciones para construir ambientes laborales más saludables.
Pasar gran parte del día trabajando, responder mensajes fuera del horario laboral y sentir que las responsabilidades nunca terminan son situaciones que pueden afectar el bienestar emocional de los trabajadores. Ante esta realidad, especialistas señalan que las empresas deben prestar mayor atención a las condiciones en las que sus empleados desarrollan sus actividades.
Durante la conferencia Wellbeing 360 2026: Organizaciones con Propósito, organizada por la Universidad Tecmilenio en México, expertos abordaron la importancia de construir entornos laborales que permitan a las personas cumplir con sus responsabilidades sin descuidar su salud ni su vida personal.
De acuerdo con información divulgada por Infobae, las recomendaciones también toman como referencia el informe State of the Global Workplace 2026, de Gallup, que examina diferentes aspectos relacionados con el compromiso y el bienestar de los trabajadores.
El bienestar laboral va más allá de tener un buen salario
Aunque la remuneración económica es importante, los especialistas advierten que el bienestar de los empleados no depende únicamente de cuánto ganan.
El ambiente de trabajo, las relaciones con los compañeros, la comunicación con los superiores y las oportunidades de crecimiento también influyen en la experiencia laboral.
Por eso, una de las principales recomendaciones consiste en formar líderes capaces de escuchar a sus equipos, reconocer sus necesidades y ofrecer orientación, en lugar de concentrarse exclusivamente en exigir resultados.
Asimismo, los expertos destacan que las empresas deben revisar las cargas de trabajo y evitar que las responsabilidades laborales ocupen permanentemente el tiempo destinado al descanso.
Siete recomendaciones para cuidar la salud mental en el trabajo
Entre las principales medidas identificadas por los especialistas se encuentran:
- Promover un liderazgo cercano: los jefes deben escuchar, orientar y mantener una comunicación respetuosa con sus colaboradores.
- Respetar el tiempo personal: evitar llamadas, reuniones y mensajes laborales fuera de la jornada, salvo situaciones excepcionales.
- Dar sentido a las responsabilidades: ayudar a que cada trabajador comprenda la importancia de sus funciones dentro de la organización.
- Ofrecer apoyo integral: reconocer que los empleados también tienen necesidades familiares, emocionales y personales.
- Resolver los conflictos laborales: establecer mecanismos para atender desacuerdos, prevenir malos tratos y fortalecer la confianza entre compañeros.
- Evitar las sobrecargas de trabajo: distribuir adecuadamente las responsabilidades y garantizar los recursos necesarios para cumplirlas.
- Evaluar el bienestar de los empleados: realizar seguimientos periódicos sobre el ambiente laboral, el agotamiento, la satisfacción y las oportunidades de desarrollo.
Estas acciones buscan que el bienestar deje de ser una actividad ocasional y se convierta en una parte permanente de la organización del trabajo.
Responder mensajes después del trabajo también puede afectar el descanso
Uno de los aspectos destacados por los especialistas es la necesidad de proteger el tiempo que las personas dedican a sus familias, amistades y actividades personales.
Cuando las responsabilidades laborales se extienden constantemente más allá de la jornada, los trabajadores pueden tener dificultades para desconectarse y recuperar energías.
Por esta razón, se recomienda establecer horarios claros, reducir reuniones innecesarias y evaluar el cumplimiento de las responsabilidades a partir de los resultados, en lugar de medir únicamente las horas de conexión.
Las empresas también deben asumir responsabilidades
Los especialistas coinciden en que cuidar la salud mental no puede depender exclusivamente de las decisiones individuales de los trabajadores.
Las organizaciones tienen un papel fundamental en la prevención del agotamiento, la atención de los conflictos y la creación de condiciones que permitan desarrollar las actividades de manera saludable.
Además, señalan que ofrecer charlas motivacionales o actividades recreativas no resulta suficiente cuando persisten problemas como el exceso de trabajo, la falta de comunicación o los malos tratos.
En ese sentido, la principal conclusión es que un buen ambiente laboral no se construye únicamente con beneficios adicionales, sino con respeto, organización, oportunidades de crecimiento y tiempo para vivir fuera del trabajo.










